Ayer, a puertas cerradas, sola y en silencio, la familia de Víctor Hourquebie, el hombre que pesaba 350 kg y falleció, se encargó de sacarlo de la cama en la que permaneció más de un mes y ubicarlo en el interior del féretro. Luego, fue trasladado en una camioneta hasta el cementerio La Alborada. Allí, el hombre de 36 años, fue sepultado pasadas las 10.30. Finalmente los familiares decidieron no pedir la colaboración ni siquiera de los Bomberos para trasladar el cuerpo, como estaba previsto al principio. Prefirieron encargarse ellos mismos del hombre y mantener su momento de dolor en la intimidad. De hecho, se los vio nerviosos debido a la exposición pública que tuvo el caso, que incluso llegó a los medios nacionales, lo que los llevó a impedir el ingreso de cualquier extraño al cementerio.
Después de la muerte del hombre que pasó su último mes de vida inmóvil en una cama, el lunes por la madrugada, la familia Hourquebie tuvo que pedir un féretro especialmente construido para él en Córdoba. Pero el envío se demoró y, por ese motivo, el sepelio no se realizó el lunes por la tarde como estaba previsto, sino recién ayer por la mañana.
Después de las demoras, el féretro llegó a la vivienda del Lote Hogar 53, en Rivadavia, pasadas las 7.30. En ese momento, los hermanos, cuñados e hijos de crianza de Rosalinda, la mamá de Víctor, entraron a la casa y cerraron las puertas y el portón. Mientras tanto, los vecinos se quedaron en la calle, con una actitud respetuosa y en silencio. A la vivienda también entraron los trabajadores del servicio fúnebre, sin embargo, poco pudieron intervenir en la acción de los familiares, porque ellos quisieron hacer todo solos. En esas condiciones, sacaron a Víctor de la cama y lo llevaron hasta el féretro, que estaba en el interior de la furgoneta que aguardaba colocada de culata en el ingreso a la vivienda.
En ese mismo lugar, el sacerdote de la parroquia de Marquesado, quien conocía a Víctor por haber sido un hombre muy religioso que visitaba seguido la iglesia, le dio el responso.
La tarea de los familiares en el interior de la vivienda demandó casi una hora. Luego, la camioneta fue estacionada en la calle, frente a la casa, a la espera de la llegada del resto de los vehículos de la funeraria. Rosalinda, decidió colocar una silla al lado de esa camioneta y permanecer allí, lo más cerca posible de su hijo, durante toda la espera. En ese lugar recibió abrazos, condolencias y palabras de apoyo de sus conocidos.
Al mismo tiempo, un grupo de efectivos de la Policía estaba apostado en la esquina de la cuadra y pedía a los medios de comunicación que no ingresaran al lugar. La familia había solicitado esa acción, debido a la exposición pública que tuvo el caso tanto en los medios locales como en gran cantidad de medios televisivos, gráficos y digitales de distintas provincias del país.
Recién a las 10, comenzó el peregrinar de autos que acompañaron el féretro, que media hora después llegó al cementerio, en cuya puerta ya estaban apostados algunos familiares del hombre.
En el ingreso al lugar, toda la familia fue cuidadosa y volvió a pedir privacidad. De hecho, habían hablado con los encargados del cementerio para que permitieran la entrada exclusiva de familiares, amigos y vecinos, para que pudieran darle el último adiós a Víctor sin extraños alrededor.
EL CASO QUE CONMOCIONÓ:
La historia de Víctor se hizo pública en la edición del domingo pasado de DIARIO DE CUYO. Su madre habló por su hijo en ese momento pidiendo que las autoridades del PAMI (la obra social que tiene la familia) le dieran a su hijo la posibilidad de ser internado debido a los distintos problemas de salud que le estaba ocasionando su obesidad mórbida. En esa oportunidad, él mismo solicitó ayuda para salir adelante y, de ese modo, dejar de ser un estorbo para su madre y para el resto de la familia. Sin embargo, el lunes por la madrugada, de un modo repentino, Víctor falleció como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio. Su historia conmocionó no sólo a los conocidos del hombre, sino a gran cantidad de sanjuaninos y también tuvo eco en los medios nacionales.

