El misterio sobre el destino del cuerpo de Rodrigo Muñoz no pudo ser resuelto ni por adivinos o videntes. Durante la búsqueda con cámaras en la cañería cloacal uno se detuvo en el lugar y dijo que el cuerpo estaba pasando calle San Juan, en Santa Lucía. Lo mismo opinó otro consultado por un pariente de los Muñoz, pero los operarios buscaron allí sin éxito.