La relación entre la enfermedad y el ánimo con que se vive no es nueva. Ha existido a lo largo de la historia de la medicina.

Por ejemplo los médicos de la antigua Grecia hacían hincapié en el poder curativo de la Catarsis y de la logoterapia, una especie de Psicoterapia.

Vale un dato más: Hipócrates decía que “las enfermedades son consecuencia de un desequilibrio de los humores internos que pueden ser restablecidos con buena alimentación y con reposo del cuerpo y del espíritu´´. Este gran filósofo de la antigüedad ya intuía que el estado de ánimo influenciaba en los estados de salud.