Otro de los puntos clásicos de reunión para los sanjuanino fue la Plaza 25 de Mayo. Allí y sobre la peatonal Rivadavia se instaló una pantalla gigante en una convocatoria que realizó Telesol en conjunto con Canal 7 de Buenos Aires para poner al aire un móvil en la cuna del hockey sobre patines. Hasta el lugar llegaron las escuelitas de hockey y todo aquel que pasó por el lugar y al que la hora del inicio de la final se les vino encima, por lo que debió optar por verlo en la esquina de Rivadavia y General Acha. Bombos, camisetas, banderas y el aliento constante se sintieron durante todo el juego. El verdadero aliento estaba, aunque en un abrir y cerrar de ojos que significó el lapso en que finalizó el partido, todo quedó desolado, en la nada. El público se marchó rápidamente, la pantalla ya no fue el eje de la visión y sólo un grupo de 15 chicos se quedaron en la esquina de la plaza principal, con los bombos colgados, pero totalmente silenciados ya que la final había caído y Argentina también.
