La firma Graziani   decidió implementar  la doble impresión de la fecha de vencimiento, en la tapa y el hombro de la botella,  para evitar inconvenientes como el suscitado en las últimas horas en Caucete.  Es que muchos vecinos comenzaron  a denunciar públicamente haber recibido por parte del Estado agua vencida.

 


“Bajo ningún punto de vista se trata de agua vencida.  Por una normativa nacional  hay que utilizar tinta ecológica que puede que al contacto con el envase húmedo se corra o destiña. Es lo que pasó”,  explicó la propietaria, Adriana Graziani.

 


Además, aclaró que se haber vencido en 2016, tal como indica la fecha de muchos de los envases, el agua presentaría material en suspensión,  turbiedad, y deterioro en el envase. 


“Entiendo el malestar de la gente, pero tenemos que explicarle que el producto está en condiciones y sólo ocurrió un inconveniente de impresión”, concluyó.