Todos los días, cuando cae la tarde en la Plaza Hipólito Yrigoyen, jóvenes de entre 14 y 25 años, amantes de la cultura del hip hop, encienden sus parlantes y comienzan a practicar diferentes movimientos y trucos de break dance. Girando por el piso, sosteniendo el peso de su cuerpo sólo con la cabeza y moviendo las piernas a una velocidad increíble, este grupo de adolescentes intenta diariamente crecer dentro de una disciplina que se ha vuelto ampliamente reconocida a nivel mundial. "Para nosotros el break dance es vida, es movimiento, es algo que nos nutre. Es una forma de canalizar un montón de emociones que quizás de otra forma no podemos expresar", comentó Emanuel Frías de 19 años, quien se inició hace dos años en la cultura del hip hop.

Y continuó: "Hay días en que estás mal, que nada te sale y venís a la plaza, te juntás con el grupo y después de dos horas de práctica es como si nada malo te hubiera pasado. Es algo totalmente recreativo pero que tomamos con mucha responsabilidad, porque es una disciplina difícil que hay que aprender a dominar si uno quiere llegar a ganar alguno de los torneos que se realizan en la provincia o en el país".

La forma de iniciarse en este tipo de baile es bastante sencilla. Basta asistir a la plaza conocida como "La Jorobita" para presenciar las prácticas y comenzar a aprender los movimientos iniciales de manos de aquellos jóvenes que llevan más tiempo en la disciplina. Luego basta con ser constante y ampliar los conocimientos con millones de videos que existen actualmente en Youtube sobre las diferentes formas de break dance. "Hay muchos chicos que vienen a ver. La gente por ahí nos aplaude cuando realizamos algún truco bueno, pero también hay mucho desconocimiento. Creen por ser de la cultura del hip hop nos juntamos a tomar o a fumar y nada que ver. Todos los chicos son sanos, nuestras familias conocen a todos y por eso nos apoyan en esto que hacemos", explicó Lucía Masi, 18 años, estudiante de Gastronomía. A lo cual, Emanuel agregó: "Es cierto, hay gente que cree que somos vándalos, que andamos en la droga, pero la verdad es que nada que ver. Para mí es mucho más sano que un chico de 12 años venga y se pase dos o tres horas de la tarde practicando aquí, bailando y aprendiendo, que sentado en esta misma plaza esperando que baje el sol para fumar un porro".

La profesionalización de la actividad comenzó hace dos años en la provincia y continúa en crecimiento. El pasado 23 de mayo se realizó un concurso nacional e internacional de hip hop en el Coloso de Rawson, el cual contó con la participación de reconocidos breakdancers de todo el país. "El evento lo armó gente de Mendoza, donde esta actividad está muy apoyada por el gobierno. Nosotros en San Juan hemos logrado armar un muy buen grupo humano y vivimos organizando eventos y juntadas para difundir cada vez más nuestra pasión. Lo que necesitamos para poder profesionalizar más el estilo es recibir un poco de ayuda a nivel institucional o estatal y seguir trabajando y practicando diariamente para lograr elevar el nivel en la provincia", concluyó Lucía.