Ricardo Zunino nació el 13 de abril de 1949, según los registros, porque en realidad el ex piloto decidió hace unos años no decir su edad, reveló con una sonrisa. Incursionó en el automovilismo en 1969 y durante ocho años compitió en Turismo Nacional, donde tuvo una destacada labor. De hecho, logró dos títulos argentinos en la Clase C con un Fiat 125, en 1975 y 1976. Por entonces, el TN peleaba protagonismo con el Turismo Carretera. “Yo corría acá, pero mi mente estaba en Europa. Soñaba con irme”, dijo. En 1977, Zunino cumplió su objetivo y partió al Viejo Continente. Eligió a Inglaterra como lugar de residencia e incursionó en la Fórmula 2, con un March 772 Hart. “Ese primer año fue terrible. Solo, con poco apoyo, sin conocer a nadie. Fue muy duro, pero sabía que no podía aflojar”, recordó. Una temporada después, y más adaptado, empezó a obtener buenos resultados y en 1979 saltó a la Fórmula Aurora (autos muletto de F1), ya con la temporada comenzada. Así y todo, fue cuarto en Donington, hizo la pole en Nogaró, fue segundo en Mallory Park, Thruxton y Snetterton, mientras que ganó en Brands Hatch, la catedral del automovilismo inglés. Con esos resultados, Ecclestone puso el ojo en el sanjuanino, lo fichó y lo hizo tester del Brabham de Fórmula 1. Unos meses después, el inglés hizo viajar a Zunino a Canadá y esa historia se cuenta en la página anterior. Ricardo corrió 11 Grandes Premios. En 1978 disputó las últimas dos fechas (una semana después del debut compitió en Estados Unidos, donde abandonó), mientras que en 1980, Ecclestone lo convirtió en el compañero de equipo de Nelson Piquet en Brabham. Pero 1980 no fue una buena temporada, alternó algunos top 10 en clasificación final con abandonos, y en la octava fecha, también complicado con su presupuesto, se desvinculó del equipo. Fue reemplazado por el mexicano Héctor Rebaque. En 1981, Zunino se subió a un Tyrrel, un auto muy limitado técnicamente, y disputó dos carreras, en Argentina y Brasil (13ro. en ambas), para después alejarse definitivamente de la Fórmula 1. Un año después, corrió por invitación una carrera de rally a bordo de un Datsun, y desde entonces, nunca más se subió a un auto de competición.
