Ni bien empezó a soplar el viento el sábado al atardecer y cuyas ráfagas superaron los 80km/h, los bermejinos no sospecharon que la jornada iba a empeorar aún más. Pasada las 22 la lluvia fue tan fuerte que la crecida comenzó a avanzar al costado de la calle principal, ingresando a las viviendas cercanas a la ruta. En medio de la desesperación por salvar algunas pertenencias, unas 10 familias decidieron dejar sus casas precarias, que corren peligro de caerse, y mudarse a los vecinos o familiares que estaban en el sector más alto del pueblo. Ayer por la mañana, la postal de Bermejo, en Caucete, fue desoladora. El pueblo, en el que viven unas 200 familias, estaba totalmente anegado.
“Hace más de dos años que no vemos una crecida así. Fue un susto muy grande. A mí se me voló parte del techo”, contó María Aguirre, que agregó que era imposible llegar hasta al almacén del pueblo porque todo estaba inundado. Mientras tanto, Yamila Milán se apostó al costado de la ruta para esperar algunas donaciones. “No me dio tiempo a sacar nada. Mi casa está inundada y llena de barro. Lo único que me llevé fue la mamadera del bebé”, dijo la chica que tiene dos hijos, uno de 3 años y otro de 9 meses. Para proteger a los niños, tuvo que mudarse a la casa de una vecina.
Ayer por la mañana, los promesantes tuvieron que hacer malabarismos para llegar hasta el Santuario de San Expedito, por la cantidad de agua que había por todos lados. En el sector más alto del pueblo, la crecida no había ingresado a las viviendas, pero los patios estaban totalmente anegados. La creciente hizo peor daño en la ruta 141 donde un camión desbarrancó en un socavón provocado por el agua (ver aparte).
El temporal afectó también a otros puntos de la provincia. Una fuerte lluvia cayó en Jáchal y se restringió el tránsito en la ruta 40 a la altura de Talacasto por el material de arrastre. Pero, según informaron fuentes policiales, en esta zona de la provincia no hubo mayores daños ni tampoco evacuados. Lo mismo sucedió en 25 de Mayo, 9 de Julio y Sarmiento.

