El seleccionado argentino de handball hizo historia en el Mundial con el 12do puesto alcanzado, pero debido al amateurismo con el que se toma a esta disciplina en el país, la mayoría de los integrantes del plantel trabajan en otros ámbitos. Federico Pizarro abre su gimnasio de crossfit, el entrenamiento de moda. Juan Pablo y Federico Fernández, reparten el tiempo entre el handball y el vivero familiar. Adrián Portela tiene un gimnasio, mientras que su hermano Pablo trabaja en una empresa familiar. Sergio Crevatin, es empleado de una casa de envío de dinero. Y Facundo Cangiani, categoría 91 y uno de los más chicos junto con Pablo Simonet , estudia el profesorado de educación física. De los 16 jugadores que conforman la lista de la Argentina, siete se desempeñan en el torneo local, y al trabajo diario le suman las becas del Enard y la Secretaría de Deporte. Un dato que sorprende a los europeos, que intentan entender qué hicieron los Gladiadores para soñar en grande.