Mientras los chicos disfrutaban el vértigo de los juegos, los más grandes se acomodaron cerca del escenario para ver el show. Los que llegaron temprano, improvisaron un picnic en el pasto. No faltaron los que recorrieron la plaza Centenario en patineta o los que se pusieron a jugar al fútbol. El festejo de ayer fue un combo que tuvo condimento para todos los gustos. Así, Rawson festejó sus 73 años.

Con una tarde soleada, los que llegaron más temprano, lo hicieron con el mate y las reposeras. Los que fueron a la plaza al anochecer, tuvieron la oportunidad de disfrutar de un show musical para todos los gustos.

La fiesta que organizó la Municipalidad de Rawson fue bautizada como “Homenaje musical a nuestra gente” y tuvo una buena convocatoria. Muchas de las personas que salían de la misa de la parroquia Nuestra Señora de Andacollo se sumó a la celebración. Por eso, en los veredines de la plaza no entraba ni un alfiler. Los artesanos rodearon todo el espacio verde mientras que en varios sectores había juegos inflables para los más chicos. Sin embargo, lo que más llamó la atención de los niños fue el parque de diversiones que está montado al Norte de la plaza. Los más grandes se animaron a subirse al gusano, mientras que los más pequeños disfrutaron de la tradicional calesita. Mientras que el juego fue el fuerte de los niños, en el centro de la plaza, donde se montó el escenario, lo que atrajo la atención de la multitud fue el espectáculo musical. El toque de baile lo puso el Instituto Lebay y la Academia Unidos por Rawson, mientras que el ritmo folklórico llegó de la mano de Javier Parrales y Gieselle Aldeco. Pero esto no fue todo porque también subió al escenario “Oscar, su voz y su guitarra”. A esta altura, el público no dejaba de aplaudir y de acompañar con tarareo los temas musicales más conocidos. Sin embargo, el plato fuerte de la noche llegó al final cuando Iracundos por Siempre, pusieron el toque romántico. La gente no dudó en ponerse de pie para seguir los temas más conocidos y aplaudir al final de la presentación de los músicos.