A punto de derrumbarse. El nicho está en el sector más deteriorado del cementerio. La idea es trasladar los restos una vez que se haya construido otra tumba.

 

Llegó a San Juan para construir los ramales del Ferrocarril Pacífico e incluso una estación que está en Desamparados lleva su nombre. Se trata del ingeniero Robert Alfred Wilkinson. El inglés fue una pieza clave para el ferrocarril urbano que se montó en la provincia y murió en San Juan, solo, en 1938. Fue sepultado en el cementerio de San Martín y ahora rescatarán su tumba para resaltarla históricamente, porque el lugar está deteriorado y con peligro de derrumbe.

Fue un hombre importante, pero no tenía familia en San Juan. Por ello, durante décadas su tumba pasó al olvido y se invisibilizó entre el centenar de nichos que hay en uno de los sectores más antiguos del cementerio. Su historia salió de nuevo a la luz porque Carlos Campodónico, un sanjuanino vinculado con los tesoros patrimoniales de la provincia, descubrió que la tumba está a punto de derrumbarse porque toda la galería está deteriorada. Es por eso que presentó un expediente a Cultura de la provincia para que tome cartas en el asunto. Entonces, desde Patrimonio se pusieron en contacto con el municipio y ahora rearmarán la tumba en otro sitio para que pueda destacarse de las demás. Según explicó el intendente Cristian Andino, desde Patrimonio diseñarán la nueva tumba y la comuna llevará a cabo los trabajos de reconstrucción. Aunque todavía no se sabe el sitio exacto ya que esto dependerá de las remodelaciones que están haciendo en el cementerio para remover los nichos que tienen peligro de derrumbe.

Lo que se preservará es la placa que se colocó poco después de su fallecimiento y que todavía está intacta.

La historia de Wilkinson está directamente ligada con el ferrocarril. En

1908 el presidente del directorio del Ferrocarril Buenos Aires Pacífico, James Goudge, otorgó un poder general a su representante legal en Argentina, el ingeniero Wilkinson. Se estima que el inglés se estableció en San Juan, poco después del 1900 y en 1911, cuando se habilitó el "ramal Marquesado", se le colocó su nombre a la estación que había en el lugar. Esto se hizo para homenajear a quien fuera el primer gerente que tuviera el ferrocarril Buenos Aires Pacífico. Los ramales del ferrocarril urbano fueron clave para el desarrollo de la industria vitivinícola local. Se trató de una red de trenes clave para la economía regional. Todo esto cayó en el olvido en la década del "90 y ya casi no hay restos.

Patrimonio hará el diseño de la nueva tumba y el municipio colocará los materiales.

La historia
 

En 1902, el gobernador Godoy promulgó una ley que concedía la a Compañía de Ferrocarriles Industriales de Londres el derecho de construir y explotar una red de ferrocarriles urbanos en San Juan que conectaría varios departamentos.

 

Los ramales

Construyeron tres ramales: Ramal Marquesado, Ramal Circuito San Juan y Ramal Caucete-Albardón. Además sirvió para trasladar gente ya que unía Desamparados y Marquesado, Trinidad, Santa Lucía, Concepción, Chimbas, Caucete y Albardón.


La misión
 

El objeto específico de la concesión era proveer a las bodegas exportadoras de vinos de líneas auxiliares, que permitieran el traslado de su producción, desde la bodega hasta las estaciones de carga del Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico.