�Desde Argentina -país con el que Umberto Eco tenía una relación especial ya que admiraba a Jorge Luis Borges y era amigo del semiólogo Eliseo Verón- , la vicepresidenta de la Argentina, Gabriela Michetti, se refirió al intelectual como a un ‘gran legado literario‘, y ‘quien no se cautivó con ’El nombre de la rosa’.