Leyenda del yachting argentino y figura respetadísima a nivel mundial (compitió en seis Juegos), a los 54 años Santiago Lange concretó el sueño de su vida: ser campeón olímpico junto con Cecilia Carranza en la Clase Nacra 17. Ya había sido medalla plateada y de bronce en Atenas 2004 y Pekín 2008, en la Clase Tornado, junto con Camau Espínola. “Siempre me quedó esa espina de la dorada”, reconoció antes de estos Juegos. Ya no hay más espinas para el notable deportista argentino que hace menos de un año superó la batalla contra una grave enfermedad.
Lange, quien luego de divorciarse de su esposa estuvo viviendo cuatro años en un barco prestado porque no tenía dinero, debió superar un cáncer de pulmón que puso en duda su participación en Río 2016. “Fue tremendo. Yo lo llevé al hospital en Barcelona cuando se descompuso. Jamás pensé que podría recuperarse y acá estamos, listos para navegar”, contó Cecilia Carranza. Padre de cuatro hijos, dos de los cuales, Yago y Klaus, compiten en la categoría Laser, Lange vivió una de las emociones más grandes cuando desfiló con ellos en la ceremonia de apertura.
