Como vicegobernador, no sólo preside la Cámara de Diputados sino que es la mano derecha de Sergio Uñac y, en ese marco, actúa como defensor y vocero de muchas de las decisiones de la gestión provincial. Roberto Gattoni pasó por el programa "A todo o nada" de Radio Sarmiento y habló sobre las medidas que anunció el Ejecutivo tras el confinamiento dispuesto a nivel nacional al que adhirió el Gobierno local. Así, señaló que el ministro de Educación, Felipe De los Ríos, acordó con los gremios ir viendo por semana el tema de la presencialidad de las clases, por lo que indicó que "hay una ventana para una posible presencialidad escolar a partir del 6 de junio", entre otras definiciones.

- ¿Cuál es la intención del Gobierno con las nuevas medidas?

- Es la misma que siempre ha tenido el Gobernador, que es buscar el equilibrio entre la salud y la actividad económica. Casi todas las actividades económicas vuelven, con alguna restricción. La cantidad de contagios obliga a disminuir la circulación a determinada hora. Y suspender, por ahora, todo lo que sean eventos sociales y culturales. La idea es bajar al máximo todo lo que sea relación social y dejar todo lo que sea actividad económica funcionando, con las limitaciones expuestas.

- ¿Con qué criterio se sacó la presencialidad de las clases, teniendo en cuenta que hay un alto porcentaje de docentes vacunados y otras actividades que se reabrirán? ¿Hubo presión de los gremios?

- No. Ha habido diálogo con los gremios. Tiene que ver con focos que se habían detectado en determinadas escuelas. Es llamativa la cantidad de niños que se están contagiando. Tras el confinamiento, la idea es, en una semana más, por lo menos, bajar la presencialidad, mantener la virtualidad, hacer una evaluación el 3 o 4 de junio y, a partir de ahí, decidir si se va a ir a una presencialidad administrada o cuidada. Es lo que ha manifestado el ministro de Educación, Felipe De los Ríos, que lo ha acordado con los gremios de ir viendo semana por semana. Estábamos con un sistema de presencialidad cuidada, en el que, de cinco días, los chicos iban dos o tres días, por lo que tampoco pierden tanta presencialidad la semana que viene. Es un sacrificio más que se requiere para tratar de contener el nivel de contagios.

- ¿El anuncio del Gobierno no consistía en clases virtuales por dos semanas?

- En principio, es por una semana. Estuve presente cuando el ministro de Educación le comunicó al Gobernador que el jueves o viernes de la semana que viene se reunirán a hacer la evaluación y determinar cómo siguen adelante. Semana a semana se discutirá la presencialidad escolar, dado que planteaba alguna modalidad de ese tipo. Hay una ventana para una posible presencialidad escolar a partir del 6 de junio.

"Mientras podamos, en la Cámara vamos a continuar con las sesiones presenciales".

- ¿Presencialidad administrada, en la que asisten los alumnos de los primeros y últimos años de cada nivel bajo un mecanismo mixto de presencialidad y virtualidad y el resto, de manera virtual exclusivamente?

- De una posible presencialidad administrada. Es semana a semana. El ánimo es el de mantener la mayor presencialidad posible. Esa es la línea que bajó el Gobernador, la cual tiene las limitaciones propias de la cantidad de casos, de niños con síntomas en las escuelas y las estadísticas del Ministerio de Salud.

- ¿Es posible que el Gobierno local aplique confinamientos intermitentes y reaperturas con restricciones, como ha trascendido que es la idea de la Nación?

- Es muy prematuro. Primero, porque son versiones. No he escuchado ninguna definición en este sentido. Como lo posibilitó el Gobierno nacional, cuando estas medidas fueron evaluadas para todo el territorio nacional, hemos tomado las particularidades de la provincia. Si a nosotros nos da la situación sanitaria, si los resultados del confinamiento nos permiten mantener la actividad económica, tal cual vamos a arrancar a partir del lunes, creo que vamos a mantener esa línea. No necesariamente tenemos que replicar lo que decida Nación. La ministra de Salud me explicaba que los resultados del confinamiento lo vamos a ver aproximadamente el 15 de junio. Ahí vamos a tener un panorama que nos va a permitir una evaluación más precisa.

- El fin de semana del 5 y 6 de junio habrá otro confinamiento estricto y limitado, ¿ahí no contarían con la experiencia del impacto de un cierre limitado a replicar en el futuro?

- Habría que evaluarlo. Hoy estamos adheridos al decreto nacional en estas condiciones. La idea es que este status quo se mantenga hasta el 11 de junio y, ese día, se hará la evaluación pertinente para ver cómo continuamos, en sintonía con Nación y con las particularidades de la provincia.

- ¿Qué escenario vislumbra, teniendo en cuenta que la jefa de Epidemiología, Mónica Jofré, dijo que es posible que se sature el sistema sanitario y que no hay más médicos terapistas?

- Somos optimistas. Creemos que el confinamiento va a dar resultado, que vamos a tener un buen descenso de casos. Somos optimistas en cuanto a que el confinamiento va a llevar a la reflexión y que la población, en la semana que no haya confinamiento, habrá cuidados como si lo estuviéramos. Por eso, también pedimos que el que no tenga que salir, que no salga, y que no se promueva ninguna reunión social.

- ¿Y por qué se autorizaron las reuniones familiares?

- En San Juan, lo normal son familias de entre cuatro a seis personas. Una familia tipo son cuatro, a la que se agregan los padres o abuelos que viven con alguien, lo que da entre seis y ocho. Hemos llegado a tener reuniones familiares de hasta 20 personas. Ocho es la media de una familia tipo con sus abuelos, de estar reunidos en algún determinado momento o que normalmente viven. Hemos buscado la media general para no generar mayor frustración en la gente. Si se ponía menos personas, podía haber problemas porque hay familias que viven en una misma casa y son más de ocho personas. Es un número que se tomó para no desmembrar al núcleo familiar que pueda vivir en una casa.

- ¿Qué piensa de las marchas de protesta, por los motivos que sean?

- La gente está enojada y frustrada, y con razón. Hay gente que le va mal económicamente. Todos tenemos restringidas nuestras libertades y eso genera una fuerte frustración y enojo. Y todo eso se tiene que expresar. Lo entiendo, no comparto la marcha porque también genera un foco de contagio. Es válida la manifestación. Y los que tenemos responsabilidades públicas de gobernar de ser gobernantes, pacientes y de entender que la gente está expresando una sensación de bronca, a la que todavía no tenemos en nuestras manos muchas más respuestas que la restricción de la circulación porque hasta que no tengamos vacunados a todos, el mundo no tiene otras medidas.

- ¿Qué balance hace de las gestiones del Gobierno nacional para conseguir las vacunas, las que, pese a los anuncios, no han llegado de manera suficiente?

- Creo que es una frustración por parte del Gobierno nacional, pese a que firmó contrato por 60 millones de vacunas. Y pagó. Ha habido situaciones, hubo una gran demanda, se incendió una fábrica en India, Estados Unidos prohibió la exportación de vacunas fuera de su país, hay países más ricos que compran vacunas en cantidad y tienen una influencia en la prioridad de provisión de vacunas.

- Es decir, ¿lo atribuye a factores externos y no a la impericia del Gobierno nacional?

- Sin dudas que son factores externos. Se firmaron los contratos. Astrazeneca no cumplió con el envío de vacunas. Ha habido una serie de inconvenientes de provisión porque las vacunas no alcanzan. Hay países que, por su poder, han influenciado para que las vacunas queden entre ellos.

 "La bronca va a repercutir en los candidatos que pongan todos. El enojo es con la política".

- ¿Qué pasó con las negociaciones de la provincia para comprar vacunas?

- La provincia sigue fuertemente con las negociaciones por vacunas. Pero no es fácil. Hay una lista inmensa de provincias y Estados nacionales que estamos peleando en el mundo por un producto que es escaso. Pero están latentes.

- Por otro lado, el sector gastronómico pide que se estire una hora más el cierre de jueves y viernes. ¿Existe la posibilidad?

- Lo que se ha resuelto es que puedan trabajar hasta las 12 de la noche. Se ha evaluado que necesitamos restringir la circulación entre las 0 horas y las 6 de la mañana.

- Cambiando de tema, ¿ve conveniente que se realicen las elecciones de la UNSJ, teniendo en cuenta que están fijadas para el 10 de junio, fecha en la que impacta las restricciones de distintas actividades?

- El 10 de junio va a haber actividad económica y trabaja la administración pública. Imagino que habrán tomado los recaudos a través de un protocolo.

- El padrón de votantes es de 20 mil personas y está la posibilidad de que se sumen unos 10 mil alumnos ingresantes. Si bien habrá actividades económicas, el Gobierno fijó topes horarios y la elección universitaria es hasta las 21 horas...

- Será un tema que deberá evaluar la ministra de Salud con las autoridades de la Universidad y tomar una decisión. No me siento en condiciones de hacer una evaluación y dar una opinión.

- En qué estado quedó el proyecto de la estancia Manantiales, en el que legisladores nacionales buscaban que sea declarada Reserva Natural de la Defensa, lo que implica muchas restricciones a las actividades económicas y productivas que ya se realizan...

- El gobernador Uñac habló con el ministro de Defensa de la Nación, Agustín Rossi, y acordaron hacer un estudio de la situación. Esto devino en que el proyecto en la Cámara de Diputados de la Nación no se tratara y que las dos iniciativas locales, de expropiación y declaración de área protegida, pasaran a comisión para generar una instancia de diálogo para encontrar el mejor manejo de la Estancia Manantiales, con el fin de que los intereses de la provincia y del Ejército puedan conjugarse sin que ninguno de los sectores se sienta afectado. Seguramente, en la semana siguiente se irá avanzando en la negociación.