Centro Valenciano, flamante campeón del torneo Apertura, es una institución que, dentro del hockey sobre patines local, está en el grupo de las más jóvenes. Igual, su trabajo constante y su sacrificio lo llevaron a consolidarse en los últimos años como uno de los mejores, ganándose la admiración y el respeto de todos.

El club de La Barraca (tal cual es su denominación) tuvo su primera división en el hockey sanjuanino en 1989. Largó por una iniciativa de un grupo de padres (Capraro, López Moncho, Agudo y Reyes, entre otros) con una escuelita de hockey y, al cabo de tres años, fueron federadas las divisiones inferiores (´88), dándole lugar a aquella primera, un año después.

Este club que tiene su sede sobre calle Gral. Acha, en el departamento Rawson, y que ahora saborea el éxito, también lo hizo allá por el ´93 cuando el torneo Oficial local estaba dividido en A y B. Y que jugando en la división de ascenso obtuvo el título y el pasaje a la máxima categoría. Por inexperiencia, 5 años después (´98), descendió nuevamente. Pero la historia le daría la mano, porque en el 2001 se unifican ambas categorías y Valenciano volvió otra vez a los primeros planos.

Con el paso del tiempo se fue consolidando y, en el 2003, tuvo su premio al acceder a la final del Oficial, aunque cayó ante Bancaria. Ese mismo año también resignó el título de la Liga Nacional el perder en la final frente a UVT. Aquellos golpes al caer en ambas finales, lejos de resultar golpes letales, le dieron fuerzas a los de La Barraca. Continuó firme el trabajo en las inferiores. Proyectó grandes jugadores a primera. Y de paso también conquistó la división femenina.

Los aurirojos (amarillo y rojo son sus colores base) conquistaron la Liga Nacional B en el 2005, ascendiendo a la Liga A, a la que llegaron hasta semifinales.

Y luego empezaron a llegar las copas. En el 2006 se quedó con el título del Oficial local. Al año siguiente con el Campeonato Argentino de Clubes. En ´08, con la presidencia de Ernesto Mestre, tuvo su año: repitió los mismos torneos, más el subcampeonato Sudamericano, el Internacional y fue sexto (el mejor equipo argentino) en Reus, en el Mundial de Clubes.

En el 2009 volvió a saborear la corona del Oficial doméstico y el subcampeonato Argentino. El 2010 fue un año de transición. Y este año, ya con Pedro Vidal como presidente y el Negro Otiñano como DT, recuperó la sonrisa con la coronación de anoche.