Desde temprano, la plaza de Chimbas se convirtió en un estadio de básquet. Los aros en el centro del espacio verde, las sillas para los espectadores y los jugadores uniformados hicieron que el lugar luciera diferente. Es que, los miembros del equipo de básquet en silla de ruedas de San Juan y de la agrupación Vida Independiente hicieron demostraciones de deportes adaptados. La gente los ovacionó en todo momento y algunos hasta se animaron a sentarse sobre las sillas de ruedas para jugar.
Si bien los organizadores pensaron que el cielo totalmente nublado y el aire fresco de la mañana les iba a jugar en contra, eso no sucedió. Calcularon que hubo unas 100 personas, la mayoría, niños que vieron las distintas demostraciones.
Cómo bajar una escalera, movilizarse en lugares complicados y de qué manera caer en caso de tener un accidente fueron algunas de las demostraciones que se robaron miles de aplausos.
Después llegó el turno del básquet. Con un poco más de entusiasmo, pues el frío ya no se sentía tanto, la gente le puso más color a la mañana. Con sus camperas azules y cómo si fueran grandes estrellas de la NBA los jugadores de este equipo sanjuaninos ingresaron a la cancha a demostrar sus habilidades. De qué manera quitar una pelota, cómo ubicarse para encestarla y cómo cubrirla fueron los movimientos que más encantaron a la gente. Algunos después se subieron a las sillas de ruedas.

