�Por primera vez en 50 años, la NASA ha captado misteriosos sonidos procedentes del espacio. Gracias a micrófonos de infrasonido, se han recogido una especie de silbidos que se producen a 36 kilómetros por encima de la superficie de la Tierra.

Este logro se ha conseguido a través del experimento de un estudiante de la Universidad de Carolina del Norte, Daniel Bowman, que diseñó y construyó un equipo capaz de captar las ondas de sonido en frecuencias inferiores a 20 hertz. El infrasonido es por debajo del rango auditivo humano, pero la aceleración de las grabaciones los hace audible.