Con mucho orgullo se presentan como el pueblo donde no hay analfabetos. Y para seguir conservando ese "tesoro" la vecinal de La Cieneguita, en Sarmiento, trabaja todo el año. Es que buscan que todos tengan acceso a la educación. Así, con su incasable lucha ya consiguieron hasta que se abra un instituto de inglés.

No tienen una sede, pero eso no les quita el sueño. Es que todas las semanas, haga frío o calor, ellos encuentran alguna casa donde reunirse para debatir cómo seguir trabajando. Y es en esos encuentros que durante años la educación, sobre todo de los chicos de nivel secundario, fue el tema recurrente.

La Cieneguita no tiene escuela secundaria y por eso la Unión Vecinal persiguió que los jóvenes pudieran llegar hasta Los Berros, Divisadero o Media Agua para seguir sus estudios. Consiguieron, hace dos años, que un colectivo de la línea 24 ingrese a La Cienaguita en un horario extra para que los chicos no perdieran horas en volver a su pueblo. "Es que antes los que salían de clases a las 13 regresaban como a las 16 o tenían que hacer dedo a los camiones caleros. Porque no había otra forma de llegar", dijo Augusto Castro que es el presidente de la unión vecinal.

Además, durante 5 años administraron dinero que el municipio les enviaba para los colectivos de los alumnos. "Nos entregaban un cheque y nosotros lo dividíamos en partes iguales para todos los chicos que estaban en edad de Secundaria", dijo. Y a pesar de que el tema del dinero para el colectivo se solucionó hace un año cuando les empezaron a entregar a los chicos los boletos gratuitos, siguieron su lucha. Y consiguieron que un instituto de inglés de la ciudad habrá una sede en el pueblo. "Los chicos están contentos y están aprendiendo otro idioma", dijo Yolanda Suárez, que es la secretaria de la Unión Vecinal y que presta su casa para el instituto. Además, la vecinal construyó un playón, que es el que usa la escuela primaria y la EGB 3 Rural, para que los alumnos hagan educación física.

Otra de las tareas principales de la Vecinal que tiene 42 años, es la administración del agua potable, que es de donde saca gran parte de sus fondos. Y que fue, el primer motivo por el que se fundó este grupo que pasó de generación en generación y que ayuda a los vecinos hasta después de muertos. Es que, le dan dinero a las familias cuando fallece un miembro parque puedan costear algunos gastos. "En realidad se les ofrece una corona o el valor de la misma. El mes pasado entregamos 900 pesos a una familia", dijo Isabel Mortensen, la tesorera.