Durante la semana el intendente de Chimbas Mario Tello aseguró que los estrictos controles iban a hacer cumplir la ley seca a rajatabla durante el Carnaval. Los negocios no iban a vender alcohol y el público iba a ser controlado para que no llevara en las conservadoras este tipo de bebidas, aseguró el funcionario. Y así fue, ya que la tolerancia cero se hizo cumplir. Los puestos y quioscos que estaban a lo largo del corsódromo de calle Mendoza sólo vendieron gaseosas, jugos y agua. Es más, para evitar el incumplimiento a la normativa, la municipalidad puso a controlar a decenas de inspectores que trabajaron durante toda la noche junto a la Policía. Esto sucedió el viernes pasado cuando se llevó a cabo la fiesta de Carnaval Por Siempre Chimbas.
‘Nosotros no vimos una gota de alcohol y está todo más tranquilo que otras veces‘, contó Sandra que junto a su marido tenían un puesto de comidas en una de las esquina por donde pasó el corso. ‘Está muy bien que no dejen vender nada de vino, si no, arruinamos la fiesta más linda que tenemos los chimberos‘, agregó la mujer.
En este sentido la mayoría de los espectadores se mostró conforme por los controles de seguridad que trabajaron para evitar los desmanes. ‘Está espectacular que controlen que la gente no beba alcohol‘, dijo Patricia de Villa San Isidro. En tanto Graciela también, de Chimbas, agregó que ‘es muy buena idea, estamos contenidos y controlados y así disfrutamos más tranquilos el espectáculo’.
Asimismo la gente estuvo satisfecha por la cantidad de efectivos policiales que se distribuyeron a lo largo de los 800 metros de corsódromo.
Durante la noche y madrugada de ayer la Policía detuvo a 18 personas que provocaron disturbios en la vía pública y secuestró bebidas alcohólicas a los particulares que bebían en la zona. Pero a diferencia de otros años y del fin de semana del 18 y 19 de febrero (en el Barrio Los Pinos) los efectivos dijeron que hubo menos detenidos y secuestro de bebidas.
Durante esta tercera jornada, el carnaval reunió a más de 60 mil personas que se distribuyeron en sillas y tribunas para poder disfrutar del espectáculo hasta pasadas las 5 de la mañana, según informaron desde la Policía de San Juan.
Así, el color del comparsas chimberas contagió felicidad a todos los espectadores que no se cansaron de aplaudir durante la magnífica noche de murga y batucada. Pero, a pesar del brillo que desplegaron las bailarinas y los músicos, mucha gente se quedó con las ganas de ver mover sus caderas a la madrina del Carnaval por Siempre Chimbas, Evangelina Carrozo, que por un problema de transporte no pudo llegar a festejar en la noche del sábado. Sin embargo, anoche brilló con toda su magia en el corsódromo de calle Mendoza. De esta forma, la edición 16 del corso cerró su edición 2012 en el departamento. Pero también abrió las puertas a un nuevo año de trabajo de cara a la próxima edición de la gran fiesta chimbera.

