Una anécdota revela la intensidad de los ejercicios que el gobernador José Luis Gioja está realizando en su rehabilitación física. Su hermano Juan Carlos contó que lo llamó por teléfono y le preguntó como estaba. “Dolorido”, dijo que le respondió. Sorprendido, le preguntó qué le pasaba y el mandatario provincial le contestó que estaba exhausto por el trabajo físico que viene realizando. Desde el jueves, 3 kinesiólogos del Hospital Italiano concurren hacia el colegio religioso en el que está alojado el Gobernador. El primero llega en la mañana temprano, el segundo al mediodía y el tercero a eso de las 16. Los profesionales, liderados por Osvaldo Patiño, trabajan sobre la recuperación muscular de sus brazos y piernas, además de su estabilidad y postura al caminar. Gioja está levantando peso con una tobillera, hace fuerzas sobre una pedalera y trabajos de pelota para mantener el equilibrio. Con respecto a los brazos, levanta pequeños pesos con mancuernas. Su hijo Camilo explicó que como parte de su rehabilitación, la familia y los profesionales decidieron que en unos días salga a caminar fuera del colegio. Y señaló que los lugares tentativos son los bosques de Palermo o en un club del que es socio uno de los kinesiólogos. Después de sufrir un golpe generalizado en la columna en el accidente de helicóptero, Gioja ha conseguido ponerse de pie y caminar sin la ayuda de los enfermeros, aunque debe seguir con su rehabilitación.
