Hay días y días. El de UPCN fue ayer. No sólo porque salió con el convencimiento propio que tenía que ganarle a Bolívar sino que dentro de la cancha jugó concentrado, dejó en evidencia errores defensivos del multicampeón bonaerense y ganó con total autoridad el partido. Fue 3-2. Se definió recién en el tie break. Inclusive la visita estuvo arriba en sets 2-1. Pero igual, era como que desde un principio UPCN plasmó en la cancha todo lo que debía hacer. Atacó a su manera pero, por sobre todo, bloqueó como nunca. Y eso le dolió al gigante Bolívar. Porque desnudó falencias que no las había dejado en evidencia en los dos partidos que fue local. Entonces todo el favoritismo de la visita quedó en veremos. Porque esta noche, en el cuarto partido (juegan a las 22, otra vez en el Cantoni) la serie puede equilibrarse sorpresivamente. Y eso implicará extender las emociones.

Ya desde el primer set el equilibrio en el juego quedó marcado como moneda corriente. Y dentro de ese juego parejo, el local dominó el tablero. Sin sacar mucha diferencia pero haciendo valer su ataque. Es que Bolívar no lució como otras veces en las pelotas altas por los costados. Y eso fue porque UPCN acertó más y mejor en el bloqueo.

Los morenos Junior, Joel y Suginha brillaron en sobre la red. Entonces Bolívar tuvo problemas para encontrar las variantes justas.

Por primera vez en la serie, UPCN se quedó arriba en el segundo tiempo técnico. Eso era un preludio de lo que vendría. Pero justo en ese momento apareció la potencia de Wallace, apoyado en un gran trabajo del armador William. Entonces, la visita pegó en el instante justo y se terminó llevando el set por un apretado 25-23.

La gran reacción del equipo de Armoa se dio en el segundo parcial, coincidiendo con la aparición brillante del pibe sanjuanino Alejandro Toro y la inteligencia de Suguinha para pegar en diagonal. Y ese fue el símbolo que se empezó a dar. Con un notable trabajo en bloqueo del equipo local (especialmente de Toro sobre Wallace) y el desconcierto general de Bolívar. Hasta tanto llegó la noche fallida de la visita que el técnico Weber mantuvo por varios minutos en el banco de suplentes a sus tres máximas figuras: Wallace, William y Badá. Y fue nomás triunfo local. Por primera vez en la serie, UPCN le ganó un set a Bolívar. Y fue categórico. Por un 25-18 inolvidable.

Después vinieron dos parciales equilibrados por completo. Tanto, que el tercero terminó con victoria apretada de Bolívar por 26-24, a pesar que Joel tuvo un final de película, dejando pozos en la cancha rival.

Pero indudablemente era la noche. Con un Bolívar con errores y desconciertos, UPCN la tenía claro: Ganar o ganar. Por eso se quedó con autoridad con el cuarto set (25-22).

Y llegaron al emocionante tie break. Parcial corto y de dominio abrumador del local al principio, aunque más apretado cerca del final. Pero la visita ya no tenía resto. Justo lo que le sobraba a UPCN, que lo ganó con alma y corazón por 15-11.

El gigante quedó sentido y el sanjuanino con una ilusión más grande que nunca.