Antes de que subieran al cerro Parkinson, un profe les habló que el lugar tenía una leyenda: que solían aparecer unas mujeres para contar la historia del viento Zonda, pero que luego nadie volvía a ver jamás. Minutos después, unos 300 integrantes del programa Pista de Salud, de Capital, se lanzaron a caminar por la falda del cerro, como parte de una actividad llamada ‘Más zapatillas, menos pastillas’: un día de pura actividad recreativa como parte de los festejos por Día del Adulto Mayor. Pero cuando el ascenso empezaba a ser más duro y los cuerpos ya sentían el esfuerzo, de repente aparecieron de la nada tres personas. Dos mujeres disfrazadas y un hombre con guitarra en mano, poncho y sombrero. Las atletas empezaron a gritar, sorprendidas, y ahí nomás empezó una recitación de quienes estaban caracterizados. Entre chistes con reminiscencias a Doña Jovita, contaron la leyenda del viento Zonda y rápidamente invitaron al baile. Y ahí, en la falda del Parkinson y sobre las piedras, se armó un vals.
