En el ex edificio de Acción Social, en Rivadavia pasando Mendoza, el hedor que sale de las escalinatas y del interior del complejo es insoportable. Hay además vidrios rotos y sucios, costras de orina y tierra en los rincones, cajones de frutas, papeles y pañales usados. El lugar, en pleno centro sanjuanino, en la misma cuadra de tradicionales y coquetos locales gastronómicos y a pasos de la Plaza 25 de Mayo, se convirtió en un verdadero chiquero y motivo de recurrente queja ciudadana.
