La presidenta Cristina Fernández sostuvo ayer que la Argentina buscará “articular” y “ser un nexo importante” entre los países emergentes y los desarrollados a partir del nuevo rol que cumplirá como titular del G-77, cargo para el cual será elegida el próximo martes y comenzará a ejercer a partir de enero de 2011.

“La idea es articular entre estos países en donde hay emergentes muy importantes como los BRIC (Brasil, Rusia, India y China) en el G-20 pero también al mismo tiempo los países en desarrollo donde se ha implosionado, desplegado el núcleo de la crisis” financiera, comentó la jefa de Estado, en diálogo con la prensa argentina.

A su vez, dijo que una vez asumida la presidencia del Grupo “vamos a plantear la experiencia que hemos tenido en materia de reservas del Banco Central”, en un momento en que en el mundo se está “discutiendo qué roles deben cumplir” esos fondos.

En ese sentido, Cristina aseguró que en esa materia, “como en otras cosas, también hemos sido pioneros y creo que contar estas experiencias va a ayudar” al resto de los países.

Otro de los temas que también serán tratados “con un compromiso muy fuerte” a partir de enero de 2011 cuando Argentina asuma la presidencia, aseguró, será “la cuestión de Medio Oriente”.

El G-77 representa actualmente a más de los dos tercios de los miembros de la ONU y está integrado por la totalidad de los países en desarrollo más China, que adhirió al grupo en los “90.

Desde el inicio de la crisis financiera global, es la primera vez que la presidencia del G-77 coincide con un miembro del Grupo de los 20, en este caso Argentina.