El terreno donde estará ubicado el Parque de Chimbas originalmente fue una ripiera del ferrocarril. Y luego, tras el terremoto de 1944, se rellenó con los escombros de las casas derrumbadas. Fue justamente sobre ese relleno que se asentó entre 1945 y 1946 la tristemente célebre Villa General Benavídez. Durante unos 60 años, el asentamiento fue parte del paisaje en el límite entre Chimbas y Capital, hasta que en 2006 se produjo la histórica erradicación. El 6 de octubre de aquel año, las 278 familias que por entonces vivían allí fueron llevadas a los barrios Bernardino Rivadavia y Cerro Blanco, en Rivadavia, y Centenario, en Chimbas, no sin antes hacer piquetes. Y es que los habitantes se manifestaron los días previos porque los barrios a los que los mandaban les quedaban a “trasmano´, decían por entonces. Inmediatamente al traslado de las familias, unas topadoras arrasaron con el rancherío, para evitar nuevos asentamientos. Por los problemas de estabilidad del suelo, fue descartado hacer en el lugar un gran complejo habitacional; tres años después, Gioja anunció que iban a hacer el tercer parque provincial. Tras sacar los escombros y tapar pozos negros desde agosto, lo último que hicieron en el predio fue llevar la tierra del fondo del lago del Parque de Mayo, cuyos montículos siguen intactos.
