Según dejaron saber fuentes de Casa de Gobierno, el gobernador Gioja habló con el intendente de Angaco, Víctor Fernández, y le manifestó su disgusto con las declaraciones que había vertido y que generaron un escándalo en la provincia. Es que el intendente dijo que las casas que el IPV le asigna a Angaco son distribuidas entre él, el diputado provincial y los concejales, y las entregan a quienes ellos quieren (de hecho, una concejal admitió haberle dado una casa a su propia hija); y fue más allá al decir que dos de las casas entregadas al último estaban reservadas por Gioja, porque debía cumplir con "unos compromisos".

