Durante mucho tiempo, estuvo prohibido comer en Cuaresma no sólo carne, sino también huevos. Por eso, el día de Pascua, era popular y tradicional la bendición de grandes cantidades de estos productos para comerlos en familia y distribuirlos como regalo, a vecinos y amigos. Hay más historia sobre estos alimentos. Por ejemplo, durante la Edad Media, en Semana Santa, era común que los censos feudales se pagaran con huevos. Y se estipulaba que el día de pago fuese el domingo de Pascua. En Francia, los estudiantes organizaban la “Procesión de los Huevos´´. Se reunían en parques y plazas y de allí partían hasta la iglesia principal. Durante el trayecto, golpeaban las puertas de las casas, para que cada familia les regalara huevos, que a posteriori serían bendecidos. De estas historias y muchas más, surgió a lo largo de los años, la costumbre de comer los huevos de chocolate como variante dulce de estas fechas.
