San Juan, 5 de octubre.- Alrededor de las 13, personal de la Municipalidad de la Capital recibió el alerta: un auto estaba estacionado en una ochava obstaculizando el paso de los peatones. Los operarios se trasladaron en la grúa para retirar el vehículo. Pero la dueña, una empresaria de la zona, decidió subir al auto para evitar la remoción. Después de una hora, la mujer se bajó y dejó que se produjera el traslado.
La mujer, de la cual no trascendió el nombre, es dueña de una mueblería ubicada en las inmediaciones de Jujuy y Laprida, donde se desarrolló el episodio.
Según explicó Darío Molina, a cargo del sistema del ECO, cuando el personal ya había enganchado el auto, la señora decidió encerrarse en su interior.
"Los operarios le explicaron a la mujer que las consecuencias que iba a tener si no se bajaba del auto iban a ser más graves que si permitía la remoción. Después, llegó su marido y logró convencerla para que descendiera", detalló Molina.
El episodio se desarrolló a lo largo de una hora. Finalmente, la grúa trasladó el vehículo a la playa de remoción y la mujer se presentó ante las autoridades para iniciar el trámite con el fin de pagar la multa y recuperarlo.

