Los aliados de Occidente lanzaron ayer una segunda ola de ataques aéreos en Libia, mientras en Trípoli funcionarios dijeron que un misil lanzado para matar a Muamar Kadafi destruyó un edificio en su complejo fortificado.

"Fue un bombardeo bárbaro", dijo el portavoz del Gobierno Musa Ibrahim, mostrando las piezas de escombros que según dijo fueron dejados por el misil. "Esto contradice (las declaraciones) de estadounidenses y occidentales (...) de que no tienen como blanco a este lugar", aseveró.

EEUU y el Reino Unido lanzaron entre 10 y 12 misiles contra distintos objetivos en Libia, y ahora trabajan para extender hacia el Sur y el Oeste, y eventualmente hasta Trípoli, la capital libia, la zona de exclusión aérea autorizada por la ONU, informó un general estadounidense.

Uno de los misiles, disparado desde un barco, destruyó un edificio ubicado dentro del complejo residencial de Kaddafi, a apenas 50 metros de la tienda donde acostumbra recibir invitados.

El plan aliado es establecer una zona de exclusión aérea que desde el sur al oeste y que eventualmente incluirá a Trípoli.

Por su parte, las Fuerzas leales a Kadafi rodearon Misrata, el único bastión rebelde en el Oeste de Libia, en un ataque que dejó al menos nueve muertos e interrumpió el acceso al suministro de agua.