Monte Longdon fue el último lugar donde las tropas argentinas resistieron los embates ingleses. Tiene su explicación: se eleva a unos 300 sobre la superficie y tiene a la vista Stanley y las partes bajas de la montaña. Era estratégico y fue el que cayó en el epílogo de la guerra.

 

 

Este martes al mediodía los veteranos sanjuaninos que están desde el sábado en las Islas lo visitaron y la tarea no resultó fácil debido a una copiosa lluvia que azotó anoche el archipiélago y que se extendió hasta la madrugada, dejando casi impoisble de transitar la tan mentada turba malvinense. 

 

 

Así y todo, luego de andar unos 4 kilómetros a campo traviesa trepando en camionetas 4 x 4, con algunas dificultades que presentó el camino, los excombatientes encararon la parte final del ascenso, donde empezaron a relucir las anécdotas y vivencias de lo que fue esta parte del combate.

 

 

El lugar es uno de los que pinta de cuerpo entero lo que fue la dura resistencia argentina. Los británicos tuvieron muchas bajas, y están señalizadas con cruces o monolitos indicando el nombre del fallecido.

 

 

 

A pesar del esfuerzo que significó, ninguno renunció a la posibilidad de llegar a la cima. Hubo silencios, abrazos y algunas lágrimas por parte de la delegación de la provincia.