Según comentaron durante la gira los empresarios, "a fines de 2008, comenzó en la zona alta del proyecto, a más de 1.300 metros sobre el nivel del mar, el primer proyecto de vides de la variedad Malbec para elaborar vinos premiun". Fue localizado en la zona sur del Valle de Pedernal, por parte de la firma Salentein -Bodega Callia- con las primeras 90 ha de uvas en la región.
"Hoy estos vinos ya han obtenido premios por su calidad y se producen vinos con denominación de origen ‘Valle Alto de Pedernal’. Callia envasa una marca, con el Malbec de esta finca", indicaron, agregando: "La firma Millan SA -Atomo-, se sumó en el 2012 con otro proyecto vitivinícola de altura y sus vides ya están prontas a iniciar producción. También la firma Doña Luciana de Antonio Dumandzic, elabora varietales de calidad con la producción de sus fincas en la misma zona".
Mucho material nos queda en el tintero de este artículo, en un inhóspito desierto donde, a poco más de diez años de aquel inicio de una idea, "hoy existen numerosas fincas y proyectos agrícolas en marcha, sumando cerca de 6.000 ha productivas de olivos, 500 ha de granados y casi 500 ha de vides premium, ocupando cerca de 7.000 hectáreas de espacios totalmente vírgenes de la geografía sanjuanina".
"Sobre esta nueva región productiva fueron seguidas por otros grupos inversores nacionales e internacionales, como Olivum y Doña Carmen, los cuales también han avanzado significativamente sobre el desierto histórico y hoy detentan cultivos cercanos a unas 2.500 hectáreas más. Este nuevo polo productivo totaliza junto al distrito de Cañada Honda, más de 12000 hectáreas de cultivos que constituyen la mayor masa crítica productiva de olivares, uvas Premium y otros cultivos menores de la Provincia de San Juan", indicaron los empresarios.
Finalmente y mirando al futuro de este nuevo oasis, plasmaron la necesidad de que en algún momento el Estado acompañe el esfuerzo privado.
