Entre aguas servidas y la proliferación de alimañas. Así vive un grupo de vecinos de la villa La Puñalada, en Capital. Liliana Álvarez, de 50 años, relató que al menos 15 familias de una zona conocida como "El Pabellón", ubicado en calle Víctor Mercante 669 Norte, viven con materia fecal, ratas, alacranes, pulgas y cucarachas por la saturación del pozo negro que hay en el lugar.

Del mismo modo, aseguró que han intentado descomprimir el pozo negro echando el agua a un conducto que dirige a las cloacas pero el trabajo es interminable. "Tiene que venir un camión", confió la mujer que pidió ayuda en la Municipalidad de la Capital pero no tuvo respuestas.

Álvarez indicó que hay niños entre 8 años y 5 meses que frecuentemente recurren a las salitas sanitarias por vómitos y diarrea producto del contacto constante con las aguas servidas. Además, por el trabajo que realizan los vecinos, hay personas que tienen hongos en diferentes partes del cuerpo. "Es inhumano", sentenció entre lágrimas.

Lo último que sintió una familia del lugar es el suelo blando. "Tenemos miedo de que colapse el pozo y se venga todo abajo", resaltó Álvarez y repitió que lo único que necesitan es que limpien el pozo para que se frenen las enfermedades.