Ardua es la tarea que vienen realizando los bomberos sanjuaninos que se encuentran en Chubut combatiendo las llamas en medio de uno de los peores incendios forestales de la zona. Contabilizando la décima jornada de trabajos en el terreno, ya está previsto el regreso de la comitiva local, según confirmaron a DIARIO DE CUYO fuentes de la Policía de San Juan.
Fue el jefe del departamento de Bomberos, comisario Rubén Castro, quien confirmó que el contingente integrado por 8 efectivos del departamento de Bomberos, más los dos agentes del Servicio Penitenciario y los dos civiles a cargo de la conducción de la movilidad estarán emprendiendo el regreso este martes 3 de febrero en horas de la mañana. Se estima que partirán alrededor de las 8 de la mañana y el arribo a la provincia sería el miércoles en horas de la tarde.
De acuerdo al cálculo realizado, estarían llegando sobre las 18 horas, debido a que hay tramos de la ruta que se encuentra afectada al tránsito, haciendo que el viaje sea más largo.
Cuando partieron los bomberos, el pasado viernes 23 de enero, desde la Jefatura de la Policía de San Juan se detalló que, en caso de ser necesario, se enviaría un nuevo grupo para hacer el relevo de los brigadistas. Ante el inminente regreso del grupo local, la subjefa de la fuerza, comisario Cintia Alamo aseguró que por el momento no está previsto que se envíe asistencia humana desde San Juan hacia Chubut.
“El Plan de Manejo del Fuego Nacional va alternando grupos de distintas provincias en los requerimientos, lo que no implica que si persiste la situación vuelva a salir otro grupo más adelante”, aseguró la comisario Alamo.

De esta manera, los bomberos sanjuaninos en Chubut se encuentran atravesando la última jornada de lucha contra las llamas, en medio de una compleja tarea, debido a que el fuego no da tregua en la zona, pese a los trabajos que vienen realizando desde hace casi dos meses brigadistas y bomberos de todo el país.
Evolución de los incendios de Chubut
El avance del incendio forestal en el Parque Nacional Los Alerces y alrededores es preocupante. Altas temperaturas, baja humedad y pronósticos de vientos crecientes elevan el riesgo de propagación. A ello se suman los recientes focos activos, producto de una tormenta eléctrica que generó más problemas de los registrados.
Hasta el momento se estima que son más de 40.000 las hectáreas afectadas, según las imágenes satelitales. Los nuevos puntos críticos se ubican en los Parques Nacionales Lanín, Nahuel Huapi y Lago Puelo.
Hay alrededor de 500 personas trabajando arduamente para extinguir el fuego, entre ellos 270 brigadistas que se encuentran en los distintos frentes como también realizando tareas de cortafuegos para evitar que las llamas sigan avanzando.
La esperanza en la zona está puesta en la llegada de las lluvias, que podrían calmar la furia de las llamas que avanzan sin dar tregua; pero lamentablemente el viento que viene jugadas malas pasadas desde hace semanas sigue presente en los pronósticos, siendo un dolor de cabeza para los brigadistas.

