No fue el sismo más fuerte, pero el de anoche fue un movimiento en donde buena parte de los sanjuaninos se alarmaron por el “bramido” que hubo mientras la tierra se movía en la geografía provincial.

Anoche, a las 23.50, se percibió un temblor de 3,2° de Magnitud en la Escala de Richter con epicentro 22 km al O de San Juan; 41 km al S de Talacasto; 48 km al NO de Caucete, precisó el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres). La Intensidad, en la Escala Mercalli Modificada, fue de III para el Gran San Juan.

Pero hubo dos datos curiosos: uno estrictamente técnico, que el sismo fue “superficial”, porque se dio a 9 kilómetros de profundidad y el otro, y muy comentado por los sanjuaninos, acompañado por una especie de “bramido” o ruido que, si bien en otros temblores se percibe, el de anoche fue bastante fuerte.

¿Por qué en algunos sismos se siente ruido y en otros no? 

El “bramido”, estruendo o rugido que se escucha durante un temblor es causado por la liberación de energía de las ondas sísmicas (principalmente las ondas P y S) al pasar de la tierra al aire, convirtiéndose en ondas sonoras audibles, especialmente cerca del epicentro. Este sonido grave se produce cuando la vibración del suelo supera una frecuencia de 20 Hz, alcanzando el rango audible humano.

Las ondas sísmicas viajan a través de la tierra y, al llegar a la superficie, vibran violentamente, lo que provoca que el aire circundante también vibre, generando el sonido.

  • Intensidad y Cercanía: cuanto más cerca se esté del epicentro, mayor es la probabilidad de escuchar este estruendo, ya que la energía es más alta.
  • Analogía Común: muchas personas describen el sonido como un tren de carga, un camión grande acercándose o un trueno profundo.
  • Tipo de Suelo: superficies más blandas o suelos inestables pueden amplificar este fenómeno, produciendo ruidos más fuertes.

En resumen, es la energía física de la tierra convirtiéndose en sonido al interactuar con la atmósfera y la superficie.