Con la puesta en funcionamiento del CEMEC (Centro de Estudios para Enfermedades Crónicas), San Juan dio un paso clave en materia de medicina de avanzada, convirtiéndose en una de las provincias argentinas con mayor desarrollo tecnológico en el diagnóstico y tratamiento de patologías complejas como el cáncer.
El Centro se especializa en estudios de diagnóstico por imágenes de alta complejidad, entre ellos el PET-CT aplicado a la oncología, una herramienta fundamental orientada a la medicina personalizada. Esta tecnología permite detectar tumores en estadios muy tempranos y realizar un seguimiento preciso de los tratamientos, lo que impacta directamente en la calidad de vida de los pacientes.
El director general del CEMEC, doctor Gustavo Ortiz, que también es acompañado en el gran trabajo que realizan por el coordinador médico, Dr, Isidro Putelli, brindó detalles sobre el funcionamiento del Centro y el trabajo que se desarrolla semanalmente para dar respuesta a una creciente demanda. “Nosotros atendemos pacientes oncológicos que requieren una tomografía por emisión de positrones, estudios que se realizan tanto para el diagnóstico primario del cáncer como para el control de tratamientos”, explicó. “Son personas que ya se operaron o recibieron quimioterapia y necesitan conocer el estado actual de su tumor”, agregó.
Ortiz, reconocido neurocirujano sanjuanino, destacó que el PET-CT es considerado un estudio de “Gold Standard”, es decir, el método más preciso y de referencia definitiva para la detección de tumores muy pequeños, con una altísima confiabilidad diagnóstica.
El alcance del CEMEC trasciende las fronteras provinciales, ya que recibe pacientes no solo de San Juan, sino también de La Rioja, Mendoza, Catamarca y Córdoba. Para sostener esta prestación de alta complejidad, el Centro cuenta con un fuerte respaldo del Ministerio de Salud y del Gobierno provincial, que avalan económicamente el contrato con una empresa de Buenos Aires encargada de enviar el radioisótopo necesario para los estudios, así como el traslado aéreo a través de JetPaq, el servicio de comercialización de las bodegas de Aerolíneas Argentinas.
Desde hace dos años a la fecha, el CEMEC realizó aproximadamente 1.600 estudios, atendiendo entre 15 y 20 pacientes por semana. “Se trata de un sistema aceitado, donde los pacientes completan un requerimiento que envían por WhatsApp, lo que permite atenderlos tanto con obra social como sin ella”, señaló el director.
Un procedimiento de alta precisión
El proceso comienza cuando el paciente llega al Centro con una carta de pedido médico incorporada a su historia clínica. Luego es evaluado por especialistas en medicina nuclear —los doctores Santiago Rebollo, Gabriel Díaz, Lucas Balmaceda y Florencia Ruiz— quienes determinan la necesidad del estudio y la zona del cuerpo a analizar, ya sea cuerpo entero o un sector específico.
Posteriormente, el paciente pasa a la sala de inyectorio, donde se lo coloca en reposo y se controlan nuevamente el peso y los signos vitales básicos. A partir de allí, el bioingeniero y el equipo técnico calculan la dosis exacta del radioisótopo, que consiste en glucosa fluorada, sustancia que es absorbida con mayor avidez por las células cancerígenas.
Una vez administrada la dosis por vía endovenosa, se espera aproximadamente una hora y media antes de realizar el estudio. Luego, el paciente ingresa al tomógrafo, donde permanece entre 25 y 30 minutos para la obtención de las imágenes. Finalmente, estas imágenes se fusionan y se elabora un informe final que, en San Juan, alcanza un 95 por ciento de precisión diagnóstica.
El CEMEC se consolida así como una institución cada vez más necesaria dentro del sistema sanitario provincial. Gracias a su funcionamiento, los pacientes sanjuaninos ya no deben viajar a otras provincias para controlar su enfermedad: pueden hacerlo en su propia tierra, cerca de su familia y su entorno.
Este avance se alinea con uno de los principales objetivos del Gobierno de la provincia: garantizar una salud pública de calidad para todos los sanjuaninos. Como afirmaba el filósofo alemán Arthur Schopenhauer, “la salud no lo es todo, pero sin ella, todo lo demás es nada”.

