Por Lic. Alejandra Villagra Berrocá
Este 6 de febrero, el Hotel del Bono se transformó en el epicentro de un hecho cultural sin precedentes para la provincia: la llegada de la Premiación Nacional Gaviota de Plata, organizada por la Organización Princesa Alexandra bajo la dirección de Alexandra di Pascua, que en una emotiva ceremonia distinguió a destacados profesionales y referentes de diversas disciplinas por su aporte al arte, la cultura, la educación y la vida social de San Juan.
La cita, que vistió de gala al emblemático hotel, reunió a diferentes personalidades, quienes fueron homenajeados por su trayectoria, compromiso y vocación por enriquecer el tejido
cultural y humano de la región. La entrega del galardón simboliza no solo el reconocimiento a logros individuales, sino también el impulso a valores que fortalecen el desarrollo comunitario y la identidad sanjuanina.
La Organización Princesa Alexandra, fundada en Buenos Aires con el objetivo de visibilizar y premiar a quienes trabajan con pasión en distintos ámbitos culturales, ha recorrido diversas
provincias argentinas reconociendo talentos locales, nacionales e internacionales. Su misión es clara: motivar a los creadores, educadores y hacedores culturales para que su labor pueda ser difundida y valorada por toda la sociedad, tal como lo expresan los principios de la entidad, que desde 2018 ha consolidado el Premio Nacional Gaviota de Plata como un sello distintivo de excelencia cultural a nivel nacional.
La ceremonia que llego a San Juan por primera vez fue sin duda un momento único para cada galardonado. Entre los cuales se destacaron la Prof. Bettina Antuña, Miriam Mabel Fonseca, la Prof. Mariana Narváez, la Prof. Betina Zapiain, la Lic. Alejandra Villagra Berrocá, Rosa A. Montiveros, el Dr. Germán Rodríguez, la Arq. Lilia Raffo, la Lic. Miriam Monla, Patricia
Savastano, Álvaro Olmedo, Liliana Zabaleta, Nancy Luna, el Lic. Orlando Pelichotti, Roberto Páez, Sebastián Vidal y Patricia Yanzón. Los diecisiete galardonados recibieron su distinción
entre aplausos y palabras de reconocimiento por parte del público presente, que celebró sus valiosos aportes a las diversas disciplinas que enriquecen el entramado cultural y educativo de la provincia.
Para muchos de los homenajeados, la Gaviota de Plata representa un impulso significativo en su carrera. Tal como lo han expresado, este reconocimiento no es solo el diploma o la estatuilla, sino un estímulo para continuar trabajando con entusiasmo y dedicación en sus respectivos campos. Es un gesto que honra el esfuerzo, la perseverancia y el impacto positivo que estas personas generan en sus comunidades, muchas veces lejos de los reflectores principales.
La gala de San Juan también fue un espacio para el encuentro entre generaciones, donde emergieron historias de trabajo cotidiano, compromiso con la educación, con las artes y con el legado de tradiciones culturales que forman parte de la identidad provincial. Los asistentes compartieron experiencias, anécdotas y la convicción de que el reconocimiento público es una
forma poderosa de visibilizar y valorar esfuerzos que muchas veces pasan desapercibidos, pero que sostienen el tejido cultural de nuestras comunidades.
“Esta organización busca honrar a quienes, desde su profesión, su arte o su compromiso social, trabajan con amor y pasión por lo que hacen”, afirmó la directora del evento, subrayando que estos reconocimientos actúan como verdaderos mimos al alma para seguir creciendo. La entrega del Premio Nacional Gaviota de Plata en San Juan dejó abierta una puerta hacia el
futuro, ya que no solo distinguió a quienes han alcanzado un alto nivel de excelencia profesional y cultural, sino que también se erige como una fuente de inspiración para las nuevas
generaciones, alentándolas a seguir construyendo una sociedad más rica en creatividad, compromiso y sentido comunitario. Este galardón reafirma que la cultura no solo se vive:
también se reconoce, se aplaude y se celebra con orgullo.

