Cada situación es diferente y cada individuo manipulará el espacio a su manera. Para quien desee comenzar con un jardín o balcón, bien valen estas sugerencias del diseño. El punto de partida es asesorar y evaluar su terreno o espacio. Debe comprobar cómo está situado el terreno y familiarizarse con lo que está por delante. La observación de todos los elementos circundantes es fundamental en este primer paso. En términos de jardinería esto comprendería las características del terreno: dimensión y configuración, si se abarca todo con la vista, hacia dónde está orientado, cantidad de sol y sombra de las diferentes partes y la condición y tipo de suelo. Cuando dominamos estas situaciones, estamos en condiciones de empezar a tomar decisiones de cómo disponer mejor del espacio para que realmente le satisfaga. ¿Cómo tiene previsto moverse en él? ¿Cómo lo utilizará? La resolución de estas facetas prácticas impondrá a su jardín la forma y la estructura base. A estos elementos se les añade los detalles estéticos, todos tienen un sentido individual de lo estético y la forma de dárselo. Se trata de las múltiples y variadas formas como, el intercalado de pizarra en medio de un camino de ladrillos para conferirle una textura interesante hasta la yuxtaposición de una abundante masa trepadora de hojas sobre un simple soporte para dar sombra en verano.
El proceso del diseño de un jardín debe ser creativo, aún comprendiendo que se pueden cometer errores. Estos le ayudarán a aclarar las ideas y preferencias, mientras que el plano sólo existe sobre el papel, aún está a tiempo de revisarlo. Trazar todo el diseño le llevará unas cuantas horas o meses, sea el tiempo que sea, se trata de un proceso que lo merece.
Dentro de los componentes a tener presente en el diseño de un espacio encontramos:
" Trabajar con el espacio
" Vistas y puntos focales.
" Senderos y líneas.
" Relación entre la casa y jardín.
" Planificación.
" Organización.
Evaluar el terreno
Es imprescindible conocer el terreno a la perfección antes de aplicar en él el diseño que está madurando en la mente. La evaluación y acumulación de información resultan de mucha importancia en este proceso. En los casos de jardines o espacios donde nos encontramos con elementos ya existentes (como árboles, pendientes, fuentes, etc.) puede ocurrir que le interese conservarlos o enfatizarlos o por el contrario considere que están en un mal lugar y desea correrlos o eliminarlos.
El primer paso es la confección de un boceto aproximado del terreno o espacio en una hoja de papel, no hace falta que sea a escala. Es aconsejable medir los límites con pasos y emplee estas dimensiones como base para un primer plano simple. En él indique la orientación Norte /Sur así como los elementos principales: edificios, caminos de acceso, vistas y limitaciones, setos o muros. Una buena idea es tomar un par de fotografías, colocando la casa en un contexto y marcando las características dominantes. Las fotografías te ayudan para registrar el proceso y además para recordar el volumen del follaje del verano por ejemplo a diferencia del invierno. La luz y sombra es fundamental, estas están relacionadas con la dirección del terreno. Basta con una buena observación para localizar los puntos de luz y sombra. Esto nos da el registro de los espacios de mayor uso, determinante en la ubicación de unos asientos al aire libre, de un césped para jugar, áreas de plantas, edificaciones, entre otras. En los sectores de sombra se preverá especies adecuadas a la misma, en cambio en los sectores soleados tendrá que ir alguna estructura para crear sombra o convertirlas en zonas que aprovechen su condición al máximo. Anote también la dirección del viento para establecer alguna protección en caso necesario.
No olvidar de incluir la casa en el diseño, indicando la parte frontal, los puntos de acceso al jardín y las habitaciones con vista al jardín. Son de importancia los elementos circundantes a la casa tales como un campanario cerca, un árbol decorativo, un hermoso horizonte, etc., sucede que a veces obstruimos vistas que se tendrían que enfatizar con el diseño o por el contrario podemos disimular vistas indeseadas con estructuras o follajes persistentes.
El registro de plantas existentes debe estar en el boceto. Si hay especies que desee recuperar o cambiar debe especificarlas. Los árboles y arbustos se marcan con un círculo así determina su envergadura, anote también la variedad, si es caduco o persistente, color del follaje y su altura. Si puede coloque su nombre y en caso de ser numerosas es bueno delimitar con números. No olvide de marcar las que desea destacar. La apreciación de la topografía del terreno o su configuración constituye una aparte valiosa del proceso del diseño.
Finalmente examine cuidadosamente el suelo. Realice unos agujeros por diferentes sectores del jardín, cave unos 45cm. de profundidad y extraiga tierra. Colóquela en bolsitas por separado. Luego hágala analizar, a esto se llama análisis de suelo. Sin él no tendrá éxito la plantación y la inversión será muy costosa. Una vez que obtenemos el resultado, estamos en condiciones de poder realizar las enmiendas necesarias de acuerdo al tipo de suelo existente en el lugar. Estos factores afectan también el drenaje que debe ser correcto para un desarrollo óptimo.