Un comentario que no deja de correr en toda la zona productora local de chacras, incluyendo Chimbas, Santa Lucía, Rawson, Pocito, Angaco, San Martín, Albardón, 9 de Julio, Caucete y 25 de Mayo, es la gran caída en el precio del ajo.
Un comentario que no deja de correr en toda la zona productora local de chacras, incluyendo Chimbas, Santa Lucía, Rawson, Pocito, Angaco, San Martín, Albardón, 9 de Julio, Caucete y 25 de Mayo, es la gran caída en el precio del ajo.
Esta hortaliza, ha logrado en esta presente temporada, comenzar a resurgir, en un sector que fuera otrora muy fuerte; recordemos que, con casi 2.800 hectáreas, era una importante plaza en el mercado nacional e inclusive internacional. Luego de varias temporadas malas, venía mejorando, en la pasada estuvo interesante y esto motivó a numerosos chacareros a volver a esta actividad.
En la campaña actual, con los tempranos de la campaña 2022/23 con un arranque de muy buenos precios, llegando a los $200 el kilo en verde, fue muy promisorio e ilusorio el futuro del porvenir en el mercado.
Posteriormente a la salida de los muy precoces, publicada en una nota de nuestro Suplemento Verde, hecha en la caliente serranía pocitana -en setiembre- con productores muy contentos por los valores, comenzó la caída. Ya para la semana siguiente estaba en $ 180 y hasta $ 150 el kilo en verde.
Para primeros días de octubre, los precios estaban en los $ 120 y $ 100 como promedio general, según calidad y calibre. Y a esta fecha, ya bajaron de los $ 50 por kilogramo, con el consabido enojo de los productores.