Por: Bernardo Stamateas para Revista Oh!


Todos los seres humanos anhelan ser felices y hacen todo lo posible por lograrlo. Pero necesitamos entender que no alcanzamos la felicidad pensando en el tema o repitiendo: "Quiero ser feliz, quiero ser feliz". Se llega a ser feliz con decisiones, actitudes y acciones que nos permitan lograrlo. ¿Alguna vez te has preguntado qué implica ser feliz? Analicemos algunas ideas útiles:


* Feliz es aquel que puede distinguir qué cosas le hacen bien y qué cosas no. Esto podemos hacerlo cuando nos amamos a nosotros mismos sana y equilibradamente y, como resultado, amamos a los demás de igual forma.


* Feliz es aquel que trabaja y se esfuerza por construir su vida. Hay personas que viven procrastinando, es decir, dejando para mañana lo que desean y pueden hacer hoy. ¿Por qué? Porque están demasiado ocupados con sus obligaciones y responsabilidades, corriendo de un lugar a otro y olvidándose de sí mismos. No tienen tiempo de detenerse a pensar qué es lo que ellos de verdad quieren. En cambio, quien se ama a sí mismo sabe qué quiere, qué necesita, y se lo provee construyendo una vida feliz para él o ella y para los demás. Se va de este mundo completamente pleno y realizado. 


* Feliz es aquel que disfruta hoy pero no se olvida del mañana. El placer no es algo malo, como muchos creen. Tristemente muchos creen que están aquí para sufrir pero se trata de un mito. Las personas fuimos diseñadas por un Creador amoroso para disfrutar de vidas felices, con sueños cumplidos. Pero es bueno que el placer presente adquiera un significado en el futuro. Esto significa que lo que decidimos disfrutar hoy no tenga consecuencias negativas mañana. 


* Feliz es aquel que sabe lo que vale por aquello que es, y no por aquello que tiene. Esto es así porque han confundido el "tener" o el "hacer" con el "ser".


Para ser cada día un poco más felices, no deberíamos olvidarnos de incluir estas tres cosas en nuestras vidas:
 


1. Rituales: No es tarea ni obligación de otros hacernos felices. Nosotros mismos debemos procurar la felicidad a diario, sean cuales sean nuestras circunstancias. Todos tenemos la capacidad de cultivar ciertos hábitos, o rituales, de felicidad, un libro, una película, una canción, una comida, un encuentro. Hay que perseguir la felicidad, ¡no vendrá a tocar a nuestra puerta!


2. Gratitud: Para ser felices, tenemos que ser agradecidos "en" todo. Es decir, a pesar de que no todo sea perfecto. Tal actitud incrementa la sensación de bienestar. Escojamos cada día pensar en todo lo bueno que tenemos y por lo que podemos dar las gracias; en lugar de quejarnos y enfocarnos en lo negativo.


3. Propósito: Todos estamos aquí para cumplir una misión. Descubrirla y desarrollarla nos brinda felicidad.


En este tiempo especial de fin de año, te invito a reflexionar en el significado de la felicidad para vos. Pero recordá que para ser feliz de verdad, debés comenzar por tomar la decisión de serlo y renovarla a cada momento. 


Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a:
[email protected]