Con algunas lluvias, que bajan por momentos la temperatura agobiante del verano, transcurre febrero. Así el verano llega a su pico y las plantas encuentran en esos momentos de alivio, un lugar para brotar, rebrotar, florecer y reflorecer. Es interesante registrar todos estos cambios y aprovechar para conocer mejor nuestro jardín, sus rincones logrados y aquellos en los que deberemos trabajar durante el año para mejorar.

En el jardín

Lamentablemente las plagas y enfermedades siguen apareciendo (y así lo harán hasta que llegue el frío...). Las recorridas por el jardín ayudan a descubrir y detectarlas. En estos momentos de lluvia y calor vuelve el aparecer el oídio en las rosas, en las zinnias y las cucurbitáceas (melón, zapallos, etc.) especialmente.

Cuando una planta anual es atacada por alguna plaga o enfermedad, puede arrancarse (y terminar así su ciclo) o curarse y darle una oportunidad para que siga floreciendo y produciendo frutos (en el caso de la huerta).

Este es el mes en que podamos fuertemente los jazmines de leche. Da buen resultado ya que rebrotan enseguida y de esta manera se mantienen en forma y con su tamaño controlado. Da miedo ver lo primeros días sólo ramitas desprovistas de hojas, pero en pocos días se vuelven a poner verdes.

En la Huerta

En la huerta vivimos momentos de plenitud, cosecha de: melones, chauchas, berenjenas, zucchinis, tomates, zapallo anco, etc, es una fiesta. La tarea principal sigue siendo el tutorado permanente de todo lo que crece y se carga de frutos. También el control de la posible aparición de plagas o enfermedades. Hay un nuevo insecticida biológico que se llama Biospan y da buenos resultados, otro buen insecticida orgánico es el Porfin (tierra de diatomeas). En el caso de las enfermedades, para las manchas foliares (principalmente en los tomates) aplicamos Kasumin (que es fungicida y bactericida) que tiene un tiempo muy corto de carencia. Y en el caso de enfermedades más difíciles de controlar como el oídio, solamente aplico algún producto (respetando por supuesto el tiempo de última aplicación y cosecha) cuando le quedan varias semanas de producción.

Canteros y flores

Después de la poda feroz en enero de algunas herbáceas, los canteros vuelven a cobrar vida lentamente. Aquellos con zinnias, cosmos y poligonum tienen flores, muchas flores. Las escabiosas van apagándose lentamente y las nuevas plantitas bebés van naciendo bajo ellas, las dalias siguen floreciendo, pero las variedades altas que podamos están rebrotando y todavía no florecen. Quitar las flores secas para evitar que produzcan semillas: así alargaremos la floración. Es un muy buen momento para comenzar a sembrar -en semisombra- plantas anuales y algunas bianuales, que muchas veces se portan como anuales (en este clima) y nos dan flores anticipadas. Tan pronto el calor se haga muy fuerte, podar las Dalias a ras del suelo para animarlas a brotar con una buena floración en otoño.

El Césped

Durante este mes deben continuarse los trabajos de mejora del césped, eliminando las malezas, nivelando con arena los pequeños desniveles, fertilizando y regando para que brote y cubra lo más rápido posible aprovechando el calor del verano.

Árboles y arbustos

Tiempo de buddleias, abelias, laureles de flor y las rosas como siempre. La única tarea es cortar las flores secas para que sigan floreciendo y cuidar de las posibles plagas y enfermedades (sobretodo en las rosas).

Si bien el verano no es el momento ideal para comprar plantas, sí lo es para descubrir colores nuevos y tal vez sea una buena idea comprar esa planta con el color particular que buscamos, ya que durante el invierno cuando no esté en flor pueda que el color de la flor (o más bien de la etiqueta) no coincida con el que buscamos.