Actualmente el paisajismo recobró interés debido a la practicidad de la mujer. Ella quiere verse bien y también quiere ver bien su hogar. Las ocupaciones y lo económico la llevaron a delegar esta tarea en especialistas. Así, el paisajismo se va entendiendo en el medio local. Alejandra Toro trabaja en forma particular, hace más de 15 años, en el diseño de espacios verdes.

Dueña de su experiencia, en una entrevista contó sobre el jardín, el paisajismo y las especies vegetales.

Según su visión, el sanjuanino en general prefiere un jardín con un área central de césped muy despejada y vegetación envolvente. Por esto ella aconseja "adaptarse a lo que hay, subordinarse al paisaje existente, no imponer. Debemos captar las mejores visuales, aprovechar desniveles, incorporar la vegetación existente en el predio, integrar lo plantado hacia los árboles de las casas vecinas para aumentar las vistas. No es bueno buscar la diversidad en cuanto a plantas y flores sino jugar con manchas de la misma especie, lo que generará volúmenes con fuerza y carácter", asegura la profesional en base a lo que ve día a día en su ámbito de trabajo.

Incluso agrega que hay que tener en cuenta que "el verde es el armazón sobre el cual se destacan los otros tonos, pero hay que saber manejar los contrastes de color y texturas", dice Alejandra.

De este modo afirma que el paisajismo es una prolongación del interior al exterior, por ello la importancia de incorporar el material extravegetal en consonancia con las construcciones (como galerías, escalones, muros, pérgolas, solados, macetas, estanques, etc.) que ayudan a unificar arquitectura y jardín.

"Lo más difícil es trabajar en terrenos donde las perspectivas hacia el exterior no existen, donde no hay árboles, donde la topografía es plana, sin ningún atractivo natural, entonces hay que inventar el paisaje creando puntos focales, diseñando pequeños detalles como por ejemplo macizos de follaje persistente que oficien de fondo a algún elemento singular -una planta, una escultura, una vasija-", explica la paisajista.

Si el tamaño del terreno lo permite es conveniente que el jardín no se vea de una sola vez, sino que los distintos espacios se vayan descubriendo a medida que se transita.

Para conocer un jardín es necesario recorrerlo, observarlo desde distintos ángulos.

Alejandra experimentó que cada vez son más los proyectos que buscan llevar a una escala pequeña los paisajes naturales, integrando en ellos la vegetación, el agua y las piedras.

Aclara que en los viveros de San Juan es posible conseguir las plantas apropiadas al clima local , en variedad y cantidad. Y cuenta un secreto: "cuando quiero saber la adaptación de una especie nueva, le pido a los viveros y la pruebo antes de incorporarla en el diseño de los jardines". Para ella, hay especies comodín que son bellas y que siempre funcionan bien en el clima de la provincia, como por ejemplo Óleo Texana, Nandina, Rosa Oliva (en sus dos variedades), Lantanas rastreras, Lavandas, entre otras.

Concluye diciendo que cada vez se viven más los espacios exteriores de las viviendas, ya que están organizadas de manera vincular en forma directa living, comedor y cocina al jardín. Esto se ve favorecido por el clima reinante en la provincia, con temperaturas apropiadas en gran parte del año para las actividades al aire libre.