¿Quién no ha sido "víctima" alguna vez de un huevo de chocolate? O al menos se ha desilusionado al comerlo para encontrar la sorpresa. Y justamente la sorpresa es apenas un puñadito de confites deslucidos en la inmensidad hueca de chocolate. O a quién no le ha pasado de relamerse imaginando saborear una inmensa estructura pero al quitar el envoltorio no es más que un mini óvalo, agrandado por una enorme base de plástico que sostiene un huevito de chocolate que no es más que un bocado.
Para dar una vuelta de rosca a la historia y fundamentalmente buscando nuevas opciones, las dueñas de la pastelería De Fresas -Sofía Pons y Melisa Slavutzky- investigaron, leyeron, estudiaron alternativas e inclusive probaron una y mil fórmulas hasta obtener sus huevos de chocolate rellenos, una preparación innovadora para las Pascuas que en poco más de un año ya tiene sus propios seguidores.

Nobleza obliga decir que la propuesta no es nueva en el mundo gastronómico. Pero sí en San Juan. E inclusive en muchos lugares del país no es moneda corriente.

'Los huevos de chocolate rellenos existen en muchas partes del mundo. Son un boom en Estados Unidos y Europa, especialmente Francia. Pero se consumen con otro sentido, no para Pascuas, sino para un momento especial, repite Melisa todo lo aprendido en su afán por buscar algo distinto para ofrecer a los clientes en una época en la que históricamente las pastelerías y panaderías no tienen muchas sorpresas para vender, salvo los productos típicos.
El primer intento fue el año pasado y ahora, con las críticas y el rescate de lo mejor, volvieron a proponerlos con algunos cambios. Hay en dos versiones: una más cítrica y otra superchocolatosa. Vale aclarar que los rellenos fueron inspirados en los ingredientes y combinaciones de sus ya famosas tartas.

'Probamos muchas opciones y finalmente rescatamos los rellenos más pedidos por los clientes'', agrega una de las socias de la pastelería que se caracteriza por los detalles y los toques de buen gusto de sus bocaditos, masas, tartas, tortas y postres, también tienen opciones saladitas.

Según detalla Melisa, el huevo relleno en su opción cítrica es a base de chocolate con leche. En su interior, el comensal, podrá deleitarse con un crocante de galletitas con manteca, una gran cucharada de crema de limón con leche condensada combinada con frutos rojos y a modo de decoración almendras fileteadas, galletitas oreo y virutas de chocolate.

El dato
Cada mitad de huevo de chocolate pesa aproximadamente 110 gramos y ambas tapas de chocolate cuestan $160.

La segunda variedad es exclusiva para los amantes del chocolate: la base es de chocolate blanco y lleva como relleno trocitos de brownie con dulce de leche, una capa generosa de mousse de chocolate y como broche de oro, frutillas enteras y virutas de chocolate.

Un detalle: los huevos rellenos se venden de a dos mitades que pueden tener los mismos sabores o combinarse entre sí. Se calcula que de cada uno comen dos personas (y quedan satisfechas ... aunque para el chocolate en muchos casos no hay límites!). Y como traen una base que permite acomodarlos en un plato y son tan generosos, perfectamente se convierten en un postre.

Para saber más
La pastelería De Fresas abre sus puertas de lunes a sábados de 9 a 13 y de 17 a 21, en Belgrano 340 sur, entre Ituzaingó y Reconquista, a 500 metros de Avenida Ignacio de la Roza, en Rivadavia. Para mayor información contactarse con el 4-235685.

'No son simples huevitos de pascua, un bocadito dulce para después de comer. Son un postre como Dios manda. Son verdaderas dulzuras artesanales y sin temor a exagerar son los elegidos por los más grandes de la familia que disfrutan que todo el relleno es casero. Se pueden conservar en la heladera porque tiene rellenos de cremas. Inclusive como el chocolate es de buena calidad, el frío de la heladera no hace que pierda el brillo. Pero no recomendamos colocarlos en el freezer'', detalla esta técnica en gastronomía que junto a su compañera de estudio y gran amiga abrieron su pastelería hace ya 6 años en un rinconcito de Rivadavia.

Fundamentalmente el secreto del éxito de estos huevos de Pascua no sólo está en que son una delicia, sino en que todo el relleno está a la vista y es una tentación para quien pretenda darle un mordisquito.

 

Para todos los gustos

Más allá de los huevos de chocolate rellenos, en De Fresas se consiguen los huevos de Pascuas artesanales tradicionales (rellenos con confites de chocolate), que cuestan 80 pesos y que vienen en tres versiones: chocolate con leche, chocolate semiamargo y chocolate blanco. Pero no es todo. Las chicas también preparan las roscas típicas de estas fechas. Se puede elegir la rosca con crema pastelera y cerezas bañada en glacé; la de dulce de leche y trocitos de chocolate con cubierta de ganache de chocolate y la de dulce de alcayota con nuez. Cualquiera cuesta $160.

 

Un regalo goloso

 

¿Por qué se acostumbra regalar huevos de chocolate para el Domingo de Pascua? Hay muchas versiones.
Para algunos no es más que una tradición consumista que se repite de generación en generación. Pero para lo más creyentes tiene un sentido más espiritual, relacionado con la simbología de la vida y la fertilidad. Es más, hay religiosos que proponen que la palabra Pascua, significa 'vida nueva'', en alusión a la resurrección de Jesús, y qué mejor que simbolizarlo con un huevo.

Otra versión cuenta, especialmente en Estados Unidos e Inglaterra, que la iniciativa de regalar huevos de Pascua en las familias católicas está ligada a la abstinencia de la Cuaresma, tiempo en el que no se podía comer, entre otras cosas, ni huevos ni productos lácteos. Quienes respetaban esta premisa guardaban los huevos y para mantenerlos frescos, los recubrían con una fina capa de cera líquida para, una vez terminada la Cuaresma, reunirse en la iglesia de la ciudad e intercambiarse los huevos. Con el tiempo, la Iglesia Católica fue cambiando sus costumbres y esa abstinencia quedó reducida a la carne, los viernes de Semana Santa. En recuerdo, se regalan huevos de chocolate, aunque hay lugares en dónde todavía se estila obsequiar cestas con huevos de gallina o de pavo pintados y decorados.