Creer o reventar. Las supersticiones y creencias populares provocan fascinación e incluso hacen que el más escéptico dude antes de contradecir los dichos que nos acompañan ¿desde siempre?
Pero ¿qué oportunidades de aprendizaje nos brindan? ¿Qué nos revelan las supersticiones sobre nuestro cerebro, nuestros comportamientos, la cultura y nuestra forma de interpretar el mundo?
No solo se trata de hablar de fe o de cuestiones irracionales, sino que las supersticiones ayudan a conectar campos como la antropología, la psicología, la historia y la neurociencia. Resultan un elemento fantástico para atraer la atención y aprender de sesgos y construcción de significados.
Si bien para los anglosajones el foco está puesto en el viernes 13, en España y en gran parte de América latina el martes 13 es el día fatídico donde parece que es clave no tomar demasiadas decisiones importantes.
Si bien los orígenes de esta creencia son difusos, diversos historiadores indican que la relación está con Marte, el dios romano de la guerra; e incluso en la mitología griega este día también estaba dedicado a Ares que tampoco bregaba por la paz.
Pero no solo se trata de mitología, sino que en diversas culturas y religiones el número 13 también remite a los conflictos. En la última Cena había 13 comensales antes de la traición de Judas y la división de aguas entre salvadores. Incluso en la numerología, el 13 rompe la completitud del 12 que es el número considerado como perfecto ante los 12 meses del año, los 12 apóstoles, los 12 signos zodiacales. Recorrer los significados del número 13 es un gran oportunidad para pensar en la historia desde una óptica
Espejito, espejito
Así como el 13 tiene sus detractores, cuando se rompe un espejo llega el siete; siete años de mala suerte.
Esta superstición se remonta a la antigua Roma y tiene una explicación que involucra a las almas; para ellos los espejos no solo reflejaban lo que los ojos ven sino también un más allá interno de cada individuo.
De esta forma, romper un espejo era dañar el alma. ´Para los romanos el siete era un número de renovación, por lo que al romper el reflejo se tardaría ese tiempo en recuperarse de ese daño espiritual. Una idea interesante para trabajar en el aula es el animismo y el intento de explicar el mundo más allá de la fe.
El pensamiento mágico forma parte de la historia de la humanidad y hace que sea tan importante su estudio como el pensamiento científico para entender de dónde venimos con nuestras ideas y hacia dónde vamos.
Una lección de geometría
“No camines por debajo de una escalera”. El riesgo es real ya que puede caer algo encima del transeúnte, pero ¿cómo se explica el tema de la mala suerte?
Una escalera apoyada en la pared o abierta forma un triángulo que para el cristianismo representa la Santísima Trinidad y un espacio sagrado que debe respetarse porque atravesarlo livianamente puede traer sus consecuencias.
Incluso en el antiguo Egipto el triángulo también tenía un lugar especial al estar asociado a las pirámides y la conexión entre este mundo y el más allá divino.
Mitología, religión, geometría y por qué sentido común de medidas de seguridad son algunas de las temáticas que puede ofrecer la maldición de una escalera abierta.
Gatos negros y violencia de género
“¡Bruja!”. Ella solo quería entender su cuerpo, aprender más del mundo o incluso transformarlo. Pero era mujer. La historia de la caza de brujas tiene muchísimas aristas para trabajar en el aula, y la violencia de género es una de ellas.
En esta persecución también se vieron afectados los gatos negros ya que se creía que estas mujeres con poderes podían transformarse en estos animales oscuros como la noche, misteriosos y que se movían sigilosamente.
La matanza de gatos hizo que la cantidad de ratas creciera exponencialmente lo que facilitó la propagación de la peste bubónica que diezmó a Europa en el siglo XVI. Una lección de historia que incluso casi se repite cuando en la pandemia de COVID-19 se informó falsamente que los gatos eran propagadores del virus y muchas personas llegaron a abandonar a sus mascotas.
La cabeza: la madera que siempre vale
“Toco madera”, y cuando no hay a mano se suele tocar la cabeza la persona que pronuncia estas palabras buscando así reforzar ese deseo positivo.
Para entender sus orígenes hay que irse muy lejos en la historia y descubrir las culturas paganas europeas precristianas que creían que los espíritus benévolos habitan en la nobleza de los árboles. De esta forma tocar madera era una forma de invocar y/o agradecer su protección.
Con la llegada del cristianismo a Europa se cambió a los espíritus por la cruz de Cristo, también de madera. Un pensamiento mágico que evolucionó a un presente que le resultaba más adecuado. Aprender sobre el poder de este tipo de acciones permite hablar sobre el bienestar emocional, la ansiedad y los límites difusos entre lo racional y aquello que elegimos creer porque nos da seguridad.
Pensamiento crítico
Las supersticiones son un gran recurso para fomentar el aprendizaje basado en la evidencia, el pensamiento crítico, trabajar conceptos de correlación y causalidad e incluso sorprenderse con la historia.
Además forma parte de estudiar a la humanidad y entender qué nos une y qué nos diferencia a lo largo de nuestra existencia en este planeta.
Hay quienes dicen que la suerte es como el aprendizaje, se construye a lo largo de la vida.

