Los obispos finalizaron la reunión de la comisión permanente del Episcopado y expresaron su preocupación por “la delicada situación social que atraviesa el país y por el número creciente de los despidos”.
 

 

En un contexto marcado por la tensión reflejada por el enfrentamiento entre el Gobierno y Hugo Moyano y el empantamiento de algunas negociaciones paritarias, como la del sector docente, la Iglesia analizó la situación política y social.
 

Además, la veintena de obispos que participaron del encuentro, encabezados por el titular de la diócesis de San Isidro, Oscar Ojea, se mostraron muy preocupados por el debate sobre la despenalización del aborto, que avanza en el Congreso. Al respecto, hicieron suya una reciente declaración del Episcopado, en la que pedían ser “respetuosos de la vida”. En aquel pronunciamiento, dado a conocer el 23 de febrero, cuando el Gobierno anuncio su decisión de dejar en libertad a sus legisladores ante un eventual debate sobre el aborto, los obispos se preguntaron “por qué hay que optar por una vida y eliminar a otra”.
 

También compartieron un reciente pronunciamiento del consejo directivo nacional de la Alianza Cristiana de las Iglesias Evangélicas (Aciera), que defendió “el derecho a la vida, como derecho fundamental y superior a todos los demás”.