Aquel miércoles 27 de febrero de 1918, hace 106 años, la ciudad de San Juan amaneció con numerosos carteles colocados en diversos puntos. En ellos, un grupo de personas encabezados por el Dr. Federico Cantoni, ponían a consideración de la ciudadanía, la fundación en origen de un partido político: así nace en nuestra provincia el Bloquismo.
En ese manifiesto proponía: reforma de la Constitución; representación proporcional en diputados y concejales; sufragio universal; reforma del régimen impositivo en el orden fiscal y municipal y del código de procedimientos; educación laica obligatoria y gratuita; fijación de un salario mínimo y una jornada de trabajo máxima, entre otros; todo, absolutamente todo se cumplió.
Su fundador, Federico Cantoni, intransigente, no tenía predilección especial por el centro, la derecha o la izquierda, por lo cual el pueblo lo catalogó como “el hacedor”, con método propios para satisfacer las necesidades y aspiraciones de los sanjuaninos. Sus principios, conocedor de la idiosincrasia de su pueblo, su visita, contacto y protección permanente de los humildes, hicieron de Cantoni un conductor de recia personalidad que, durante casi cuatro décadas, gravitó en la vida política sanjuanina, cuyo marco rebaso para proyectarse en más de una oportunidad al ámbito nacional.
UNA HERRAMIENTA PARA IMPULSAR EL PROGRESO
La fundación del Bloquismo fue una herramienta útil para impulsar el progreso de la provincia, marginada en aquella época por la Capital y el Puerto, que solo fue superada por Cantoni al reafirmar con hechos, su profunda convicción federalista.
De su trayectoria podemos apreciar que al Bloquismo, no se puede separar de su época inicial de su fundador Federico Cantoni; y en una fase más cercana de su continuador Leopoldo Bravo.
No es un partido político nacido de una necesidad electoral, si nació de una necesidad de sus dirigentes de cambiar la historia, en beneficio de todos. La fuerza política se transformó en una fuerza social, que siempre respondió a la exigencia de los tiempos.
Parte de la opinión pública y, en especial los enemigos del Bloquismo, no tienen un concepto claro y preciso de lo que representa esta fuerza política centenaria para San Juan, y mucho menos comprenden la trascendencia nacional de su acción política, que abrió los caminos hacia el futuro.
De ahí que no se expliquen que, tras ser combativa por una confabulación sistemática, (principalmente en su génesis) se haya sobrepuesto a las vicisitudes del momento. No se ignora, sin duda, que, en diversas ocasiones a lo largo de su centuria, se intentó por todos los medios de exterminar al Bloquismo; allanando la soberanía Sanjuanina (en un pasado lejano); adueñándose de sus conquistas (en un pasado cercano); o desacreditando y destruyendo sus obras (en tiempo actual).
El Bloquismo no se formó de un día para otro, tuvo su preparación del ambiente, de una acción proselitista intensa y de perseverancia en la prédica educativa del pueblo, y así, fue creciendo paulatinamente por la adhesión espontánea de sus simpatizantes.
UNA FUERZA SOCIAL
Por otra parte, su característica de fuerza social creó entre sus componentes, desde sus comienzos vínculos partidarios de colaboración e interés recíproco, por la comunidad. El Bloquismo, desde sus orígenes y hasta nuestros días ha ido transformándose y adaptándose a las diferentes vicisitudes del desarrollo de la política argentina.
San Juan, en aquellos años, “tuvo un lento desarrollo económico y estaba gobernada por una oligarquía social y políticamente sedentaria”. Federico Cantoni, siempre expresó una gran preocupación por los sectores populares, por aquellos que no lograban acceder a los beneficios de los que disfrutaba la elite provincial. Y es por ello por lo que tomaron como símbolo a la alpargata: “simbología que ilustraba mejor la naturaleza de sus seguidores, la chusma de alpargata”.
La vigencia de los movimientos políticos no está dada solo por el resultado ocasional de una elección, sino por todo lo que cotidianamente dan de sí al medio en que se desenvuelven.
El Bloquismo no puede ser juzgado en consecuencia, con la misma vara que se usa para analizar a grupos o partidos que aparecen y desaparecen, según circunstanciales conveniencias, que, para decirlo en términos electorales, no pasan de ser meros actos de oportunismo cívico. Es por ello, la autoridad moral de una presencia actual, está dada por muchos años de trayectoria y de servicios permanentes a los más altos intereses de San Juan y del país en su conjunto.
El Bloquismo tiene su propia alma en el hombre sanjuanino. Persecuciones, violencia, amenazas, cesantías, atentados contra la vida, muertes, divisiones dirigidas, noches de interna disensión, odio, sufrimientos, falsos dirigentes, todo y mucho más no pudieron arrebatarle el alma de Bloquismo, ni al sanjuanino. Es por ello que el Bloquismo no debe transitar por cualquier camino. El bloquismo quiere seguir siendo bloquismo.
>> Por qué “Pioneros de la historia”
Eva Araya de Collado: Designada por el Gobernador Aldo Cantoni en Calingasta; primera mujer en ocupar un cargo público.
Emar Acosta: Primera mujer designada en la judicatura provincial. Paz Peña Zapata: Primera mujer designada Juez de Paz. (Pocito). Dora Castellano de Merlo: Primera mujer electa concejal (Capital).
Legislación social: Jornada Máxima de trabajo; Salario Mínimo; Fomento de Cooperativas Obreras y de Mutualidad; Creación de Seguro contra enfermedad, invalidez, ancianidad y muerte; Defensa del pequeño productor y del peón de campo; Régimen de amparo a la maternidad, la viudez y la niñez desvalida; Declaración de feriado el 1de mayo; Voto de la Mujer; entre otras.
Obras: Azucarera de Cuyo; Viveros Provinciales; Camino San Juan-Jáchal; Camino Jáchal-Rodeo; Constitución de 1923; Escuelas del Hogar Agrícolas; Hospital Rawson; Colonización; Estadio Abierto del Parque de Mayo; entre otras.
Por Carlos Ciro Maturano
