Con más de cinco décadas de trayectoria ininterrumpida en San Juan, Goldstein Construcciones se ha consolidado como un referente indiscutido de la propiedad horizontal y la arquitectura urbana en la provincia. La firma, fundada por el arquitecto Roberto Goldstein, transita una etapa de plena consolidación de la mano de la segunda generación familiar los arquitectos Julián y David Goldstein junto al administrador de empresas Iván Goldstein, un equipo que lidera la gestión desde hace diez años.
Hablar de Catamarán en San Juan es sinónimo de edificios emblemáticos. Entre ellos destacan el Catamarán 5 de Alem y San Luis, el 6 de Santiago del Estero y Libertador, el 7 sobre la vereda norte de Libertador, y el Catamarán 8, que funcionó como el cierre de aquella icónica saga de torres antes de dar el gran salto hacia el complejo integral.
En diálogo con Diario de Cuyo, el arquitecto Julián Goldstein explicó la génesis de esta escala inédita para la empresa: "Hasta ahora San Juan estaba acostumbrado al edificio entre medianeras o a la torre aislada. Acá el desafío no era hacer una torre más, sino urbanizar dos manzanas completas a cinco minutos del centro".
Fruto de esta evolución surge el Complejo Catamarán, una propuesta inmobiliaria sin antecedentes en la región. Emplazado en un terreno estratégico de dos hectáreas delimitado por la calle Paula Albarracín de Sarmiento, calle Nuche y el lateral de la Avenida de Circunvalación, el emprendimiento supera el esquema tradicional para encarar la transformación de todo un sector dentro del anillo céntrico.
Espacios verdes, que ofrece el complejo Catamarán.
Un masterplan pensado para la ciudad y el peatón
El diseño del complejo demandó un año de desarrollo proyectual, manteniendo los estándares históricos de la empresa: ambientes amplios, funcionales, luminosos y con excelente ventilación, pero incorporando una visión contemporánea de escala urbana.
El planteo arquitectónico resuelve la relación con el entorno a través de un paseo comercial en planta baja que consolida todo el perímetro sobre las calles circundantes. De este modo, la oferta comercial queda abierta a la comunidad general, mientras que el sector residencial mantiene una independencia absoluta mediante ingresos peatonales con muros verdes, controles de acceso y monitoreo de seguridad.
Al traspasar el filtro de ingreso, el complejo se abre hacia un gran parque central de 7.000 metros cuadrados, concebido como el corazón verde y espacio de encuentro común. "Diseñamos el complejo con la idea de generar una atmósfera de vacación continua. Queremos que el residente llegue a su casa y sienta que está en un oasis urbano", resume Goldstein.
Avance de obra, metrajes y confort exclusivo
El desarrollo se ejecuta de manera fraccionada. En cuanto al volumen de obra, ya se han entregado más de 12.000 metros cuadrados correspondientes a los catamaranes 9, 10 y 11, mientras que se estima que el complejo total rondará los 30.000 metros cuadrados vendibles y superará los 50.000 metros cuadrados construidos.
Fruto de esta evolución surge el Complejo Catamarán, una propuesta inmobiliaria sin antecedentes en la provincia. Emplazado en un terreno estratégico de dos hectáreas delimitado por la calle Paula Albarracín de Sarmiento, calle Nuche y el lateral de la Avenida de Circunvalación, el emprendimiento supera el esquema tradicional del edificio entre medianeras para encarar la urbanización integral de dos manzanas completas dentro del anillo central.
"Hasta ahora San Juan estaba acostumbrado al edificio entre medianeras o a la torre aislada. Acá el desafío no era hacer una torre más, sino urbanizar dos manzanas completas a cinco minutos del centro."
Un masterplan pensado para la ciudad y el peatón
El diseño del complejo demandó un año de desarrollo proyectual, con la premisa de mantener los estándares históricos de la empresa ambientes amplios, funcionales, luminosos y con excelente ventilación, incorporando una visión contemporánea de escala urbana.
El planteo arquitectónico resuelve la relación con el entorno a través de un paseo comercial en planta baja que consolida todo el perímetro de la propiedad sobre las calles circundantes. De este modo, la oferta comercial queda abierta a la comunidad general, mientras que el sector residencial mantiene una independencia absoluta. Los ingresos peatonales hacia las viviendas se estructuran mediante muros verdes con controles de acceso y monitoreo de seguridad.
El complejo también ofrece el espacio para el gimnasio equipado.
Una vez traspasado el filtro de ingreso, el complejo se abre hacia el interior a un gran parque central de 7.000 metros cuadrados, concebido como el corazón verde y espacio de encuentro común para los residentes.
"Diseñamos el complejo con la idea de generar una atmósfera de vacación continua. Queremos que el residente llegue a su casa y sienta que está en un oasis urbano." "Diseñamos el complejo con la idea de generar una atmósfera de vacación continua. Queremos que el residente llegue a su casa y sienta que está en un oasis urbano."
Autonomía por etapas y confort exclusivo
A pesar de proyectarse como una unidad conceptual armónica, el emprendimiento se ejecuta de manera fraccionada en siete etapas constructivas. Cada edificio opera de forma autónoma y cuenta con su propia batería de amenities de alta gama concentrados en el tercer piso: gimnasio totalmente equipado, sauna, área de masajes, Salón de Usos Múltiples (SUM) y terraza ajardinada exclusiva. A su vez, todos los bloques convergen en el disfrute del parque central unificado.
Salón de uso múltiples (SUM).
El estado actual de las etapas muestra un dinámico ritmo de ejecución:
Catamarán 9, 10 y 11 (Etapas 1, 2 y 3): 100% terminadas y entregadas, con propietarios e inquilinos residiendo y la zona comercial operando a pleno.
Catamarán 12 (Etapa 4): En fase de estructura, ejecutando la hormigonada de la losa sobre el octavo piso (plazo de obra de 18 meses).
Catamarán 13 (Etapa 5): En proceso de comercialización (Nuche y lateral de Circunvalación).
Catamarán 14 y 15 (Etapas 6 y 7): Proyectadas para el cierre del masterplan.
Tipologías y el nuevo perfil de demanda
La propuesta habitacional ofrece plantas que van desde los 67 metros cuadrados (dos dormitorios) hasta unidades de 205 metros cuadrados (tres dormitorios y tres baños), con opciones a medida que alcanzan los 400 metros cuadrados para clientes particulares.
En cuanto al perfil de los usuarios, se divide principalmente entre familias y adultos del segmento ABC1 que buscan seguridad y amplitud sin resignar espacio verde, y por otro lado, inversores fuertemente atraídos por la alta demanda de inquilinos que buscan calidad de vida, ubicación estratégica y amenities de categoría. A este público se suma recientemente un nuevo motor de demanda impulsado por inquilinos vinculados al sector minero.
De este modo, un predio históricamente caracterizado por cierres de adobe y veredas de tierra se transformó en un polo de revalorización inmobiliaria que redefine el paisaje urbano de San Juan.