La puja en el inicio de la temporada de vendimia por los precios empezó con una clara señal de malestar por parte de los productores primarios. Los viñateros se reunieron en una asamblea convocada por la Mesa Vitícola en la Ruta 20 y calle Zapata. Sobre un trailer como escenario, fueron varios los que se quejaron de la situación del actual mercado y hasta criticaron el mínimo que propuso el Gobierno para el precio de la uva, que fue de 260 pesos para las que van destinadas al mosto. Los productores dijeron que es insuficiente, que al menos deberían poder vender a 300 pesos el kilo.
Si bien desde el sector público no habían propuesto condiciones, sino que en una entrevista con DIARIO DE CUYO el ministro Gustavo Fernández de Producción opinó sobre condiciones mínimas, los viñateros no lo recibieron bien. Como trasfondo del problema está que los productores primarios no cuentan con buenas perspectivas del sector industrial. Según detallaron durante la asamblea, las ofertas van de 200 o 210 pesos por parte de elaboradores y bodegas, a algunos que ofrecen recibir la uva y fija el precio cuando vendan el producto terminado.
Fue con estas condiciones que se dio la asamblea este lunes, donde no hubo signos de que la problemática está por solucionarse. Debido a que se trataba de un encuentro abierto, hubo opiniones de varios productores, lo que mostró que hay diferencias de opinión incluso dentro del sector.

El orador principal fue Pablo Martín, presidente de la Mesa Vitícola, quien criticó que no tienen una respuesta concreta para la actual problemática de precios. “Estamos en una situación crítica, es muy serio lo que está pasando y muy triste también”, aseguró. Dijo que esperan alguna ayuda “que sea realmente concreta y que el producto las pueda ver y palpar”.
Hasta el momento desde Gobierno la propuesta principal tiene que ver con créditos de cosecha y acarreo. Al contrario de lo que sucedió durante la vendimia 2025, no hubo una línea específica para el mosto. Esta herramienta, que permitía al Estado comprar el equivalente de mosto para luego venderlo, también recibió críticas durante la asamblea. Según dijeron al menos dos productores, no dio los resultados que esperaban y no se logró fortalecer el precio al nivel que querían.
Las propuestas de parte de algunos productores eran variadas y no siempre iban en la misma línea. Desde pedidos de cambios en los funcionarios de gobierno, ya que algunos solicitaban que estén a cago de las áreas “personas que vienen del sector privado y conocen la producción”, a una solicitud de que el Estado “intervenga en las bodegas”.
Lo cierto es que en metodologías no hubo un acuerdo por completo entre los presentes y hasta protagonizaron un cruce por cuestiones ideológicas el presidente de la mesa y el titular de la Asociación de Viñateros Independientes, Juan José Ramos. Las diferencias tenían que ver con la mirada sobre las políticas de mayor o menor regulación del gobierno nacional, que el primero apoyó y el segundo criticó duramente en la reunión.
Más allá de las diferencias por las metodologías e ideológicas, en el encuentro hubo un punto que compartieron: la necesidad de un precio fortalecido. Lo cierto es que el sector primario tiene todavía semanas para que se defina por completo el valor de la uva. Del otro lado están los grandes elaboradores, que en el caso de vinos tienen una concentración casi total en tres empresas y para el mosto también rondan la docena.
Esta temporada inicia con la posibilidad de mayor diversificación y mejores precios parar los que pueden destinar su uva a la pasa, pero con un stock de vinos todavía alto y la producción de mosto que no logró superar los 210 pesos el año pasado para el kilo de uva. Mientras tanto, la crisis de consumo de vino a nivel global continua y los costos asociados a la producción no se han reducido como esperaban los viñateros.

