“La Vuelta es la Vuelta”, es una frase acuñada en el ciclismo vernáculo con el correr de las cuatro décadas que cumple esta señora prueba que supo, en su vida, tener distintas épocas, algunas brillantes, otras más opacas, todas unidas con ese hilo invisible de la pasión que tienen los sanjuaninos por su carrera. Nació como la carrera del pueblo (sanjuanino), esa que entronizó a ídolos como Daniel Castro y Alberto Bravo en sus primera quincena. Luego se transformó en la carrera de un país, porque con sus victorias, Edgardo Simon, Gerardo Fernández, Juan Dotti y Laureano Rosas, provocaron que gran parte del país ciclista se concentrara durante una semana en San Juan. Los dobletes de Oscar Villalobo, Luciano Montivero y Daniel Zamora, reavivaron el fuego de la pasión local. Después sus cinco ediciones profesionales (mal llamada internacional, porque desde la primera hubo ciclistas de otros países) la colocaron en la cima del continente y en la campaña de grandes, como Remco Evenepoel.
