Conseguir que un corte de carne económico quede suave y jugoso al cocinarlo puede parecer un desafío difícil. Sin embargo, los grandes chefs utilizan un mecanismo químico sencillo basado en un ingrediente que todos tenemos en la cocina: el bicarbonato de sodio.
La ciencia detrás del ablandado de fibras carnes
El bicarbonato de sodio eleva el nivel de pH en la superficie de la carne. Este cambio alcalino dificulta que las proteínas se contraigan y endurezcan intensamente cuando entran en contacto con el calor del fuego o la sartén, logrando mantener la humedad y suavidad original del tejido fibroso.
Cómo aplicar la técnica según el tipo de corte
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Para bifes o trozos enteros: espolvoreá una cucharadita de bicarbonato sobre la superficie de la carne, distribuyela con las manos y dejala reposar en heladera durante 15 a 20 minutos.
Para carne picada o trozada para estofado: disolvé media cucharadita en 3 cucharadas de agua, mezclalo bien con la carne y dejá reposar 10 minutos antes de cocinar.
El paso fundamental antes de mandar a la sartén
Pasado el tiempo de reposo, es indispensable enjuagar la carne con abundante agua fría bajo la canilla para retirar el exceso de sodio y secarla bien con papel absorbente. De este modo, la carne no absorberá sabor metálico y quedará lista para condimentar y cocinar a gusto.