Limpiar el horno suele ser una de las tareas más postergadas de la casa debido al esfuerzo físico que requiere refregar paredes y bandejas llenas de grasa quemada. Sin embargo, existe un truco de limpieza que vuelve líquido el hollín utilizando únicamente la temperatura residual del horno y un recipiente con agua y vinagre.
Cómo funciona la técnica de evaporación interna
Cuando la grasa se hornea repetidamente, forma una película dura conocida como polímero lipídico. Las esponjas de acero suelen rayar el enlozado del horno, arruinando su terminación. Este método se basa en la ablandación por condensación ácida: el vapor saturado penetra los poros de la grasa pegada y afloja su adherencia.
Procedimiento para dejar el horno impecable
-
Calentar el horno: encendé el equipo a 180°C durante 10 minutos y luego apágalo.
Preparar la mezcla: en una taza o recipiente apto para horno, mezclá partes iguales de agua y vinagre blanco de alcohol.
Generar la cámara de vapor: colocá la taza en la rejilla central, cerrá la puerta y dejá actuar el vapor acumulado durante 30 a 45 minutos.
Retirar la suciedad: abrí la puerta y pasá una rejilla húmeda o esponja blanda. La grasa saldrá como si fuera mantequilla derretida.
Qué hacer con las rejillas grasosas
Si las rejillas metálicas están muy carbonizadas, retiralas del horno y colócalas en la bacha o en una palangana grande con agua caliente y dos cucharadas de jabón líquido para platos. Dejalas en remojo mientras el horno se ablanda con el vapor para limpiarlas en una sola pasada.